febrero 2026 - Despoblacion

Una Navarra que crece... de manera desigual

¿Dónde vivían y donde viven hoy los navarros?

En poco más de siglo y medio, Navarra ha duplicado su población: de 300.000 habitantes en 1857 a más de 678.000 en 2024.

Pero el crecimiento no ha sido equilibrado. Mientras las áreas urbanas han concentrado población de forma sostenida, muchos municipios rurales han encadenado décadas de retroceso. Hoy, 76 de los 272 municipios navarros se encuentran en riesgo extremo de despoblación.

Del predominio rural a la concentración urbana

A mediados del siglo XIX, cerca del 80% de la población vivía en localidades de menos de 5.000 habitantes. En 2024, ese porcentaje se ha reducido al 32%.

El vuelco demográfico es claro: el crecimiento regional se ha concentrado progresivamente en los núcleos urbanos, con Pamplona como principal polo de atracción. Hasta 1935 no existía en Navarra ningún municipio que superara los 50.000 habitantes; hoy, Pamplona concentra por sí sola el 31% de la población foral.

La evolución municipal desde 1857 muestra contrastes extremos.

Algunos municipios han protagonizado auténticos saltos demográficos: Villava, Valle de Egüés, Aranguren, San Adrián o Huarte han multiplicado por más de diez su población. Pamplona ha crecido cerca de un 800%, pasando de unos 22.000 habitantes a más de 208.000. También destacan Ribaforada (+480%) o Tudela, que ha cuadruplicado su tamaño.

En el extremo opuesto, varios municipios han quedado al borde de la desaparición. Petilla de Aragón ha perdido el 95% de su población desde 1857; Castillonuevo, hoy el municipio menos poblado, registra apenas 15 habitantes (−94%). Casos como Ezprogui (−92%) o municipios como Orbara, Abaurrepea, Aribe, Azuelo, Güesa o Izalzu reflejan una erosión demográfica prolongada.

Una cuestión de concentración

Más allá del crecimiento total, los datos muestran una transformación territorial profunda: la Navarra actual no solo tiene más habitantes, sino que los concentra en menos lugares. Un proceso de larga duración en el que unos pocos municipios han ganado tamaño y peso demográfico mientras otros han visto reducirse su base poblacional hasta niveles críticos.