GAN-NIK alerta de la situación crítica en que se encuentra la población de salmón en el río Bidasoa

Según un informe de la sociedad pública, esta especie se encuentra por debajo del Límite Crítico de Conservación

Según un estudio realizado por el área de gestión piscícola de la sociedad pública GAN-NIK, la situación por la que atraviesa el salmón en la cuenca del Bidasoa es crítica.
A pesar de las repoblaciones llevadas a cabo, la población de salmón continúa decreciendo alarmantemente. El número de reproductores, y particularmente de hembras, que han remontado la cuenca del Bidasoa en los dos últimos años es muy bajo, lo que hace que el número potencial de huevos que se van a producir en la cuenca esté muy por debajo del Límite Crítico de Conservación (límite según el cual la población podría extinguirse y que es de un millón), dando como resultado que en la actualidad la sostenibilidad de la población esté en peligro.
Durante dos años han confluido factores negativos que pueden provocar su colapso: la importante escasez de reproductores y una serie de condicionantes ambientales negativos (bajas precipitaciones y altas temperaturas del agua durante el estiaje) que limitan la supervivencia de los alevines.

Según el informe de GAN-NIK, esta especie en el Bidasoa se encuentra por debajo del Límite Crítico de Conservación desde hace 26 años y tan sólo ha estado por encima de ese límite en los años 2011, 2012 y 2014. En estas condiciones, si la población de salmón aún no ha colapsado en el río Bidasoa es debido a que se trata de una población sostenida artificialmente por las repoblaciones que el Gobierno de Navarra lleva a cabo anualmente a partir de los alevines producidos en la piscifactoría de Oronoz-Mugaire. Sin embargo, en el año 2014 esta especie entró en una fase de declive poblacional agravado en 2018 fruto de las malas condiciones climáticas de los últimos años, con muy pocas lluvias y altas temperaturas.
 
El número de reproductores que en el año 2021 remontó el Bidasoa fue excepcionalmente bajo, con tan solo 59 hembras supervivientes que potencialmente produjeron 440.000 huevos, muy por debajo del límite crítico de conservación (que es de un millón). Además, las condiciones hidrológicas ese año fueron muy negativas para la supervivencia de huevos y alevines, con grandes avenidas en la cuenca del Bidasoa en la época de reproducción, y un intenso estiaje (con bajos caudales y altas temperaturas) que pusieron en duda la supervivencia de la cohorte.
 
Pero en este año 2022 el número de reproductores ha sido todavía menor, con tan solo 16 hembras supervivientes que potencialmente producirán alrededor de 110.000 huevos, otra vez muy por debajo del nivel crítico. Esta cifra es la más baja desde la década de los años 80, cuando el Gobierno de Navarra inició los trabajos de recuperación de la especie. El número tan escaso de hembras disponibles en el río ha impedido, además, llevar a la piscifactoría las hembras necesarias para la producción habitual de los alevines que se repoblarán al año siguiente, por lo que el próximo año nuevamente la aportación de la piscifactoría a la recuperación de la especie va a ser escasa.

Asimismo, el informe indica que el impacto que la pesca ha tenido sobre la producción de huevos durante estos dos años ha agravado la situación. Descontando las hembras que los pescadores donaron para su reproducción en la piscifactoría, en la temporada 2021 se pescaron un total de 20 hembras, que podrían haber producido 178.000 huevos, mientras que en 2022 han sido 15 las hembras pescadas, que hubieran producido 142.000 huevos. Es decir, en estos dos años la pesca ha detraído del río más de 320.000 huevos. En cambio, la producción de huevos en la piscifactoría fue de 69.000 huevos en 2021 y se prevén unos 58.000 en 2022 (127.000 huevos en total), por lo que la producción de huevos en la piscifactoría no ha sido capaz de compensar la pérdida de huevos provocada por la pesca, que ha sido un 60% superior.


 

17-ene-2023 14:26:00