Representaciones. Imágenes e ideas del carlismo

¿Qué hace que una imagen pueda identificarse con el carlismo? ¿Cómo se construye una imagen desde la ideología? ¿Es la imagen resultante original o parte de la transformación y adaptación de la cultura visual de cada momento?

Del 26 marzo al 13 de septiembre de 2026

El Museo del Carlismo reflexiona sobre estas y otras ideas en su nuevo proyecto expositivo que podrá visitarse hasta el 13 de septiembre.

La nueva exposición temporal, comisariada por Iñaki Urricelqui Pacho, técnico responsable de las colecciones y de la programación del Museo del Carlismo, parte de sus más de diez años de experiencia en la gestión y de sus reflexiones en torno a la construcción de la imagen del carlismo desde su origen ideológico en la década de 1820 hasta la actualidad. Considerado como un objeto historiográfico y no como un sujeto emocional, el carlismo se revela como una construcción sociopolítica que ha evolucionado durante más de dos siglos a través de la adaptación y adecuación de sus principios ideológicos a los diferentes momentos históricos, aun a costa de experimentar profundos cambios y fracturas en su identidad.

En este sentido cobra especial importancia la representación del carlismo, visual, textual, simbólica o sonora, expresada a través de soportes diversos que consolidan la propia imagen y su ideología, posicionando el nosotros frente al ellos definido desde la hostilidad. La representación entendida como acción para perpetuar el presente, pero también para volver a presentar el pasado, aunando un sentido de crónica, pero también de memoria.

La exposición se articula en dos bloques. En el primero, se presentan a los protagonistas del movimiento: los pretendientes carlistas y las reinas consortes, así como al sujeto individual y colectivo agrupado en sus diferentes organizaciones carlistas. Respecto a los pretendientes, la exposición propone un discurso en torno a la construcción de la imagen del rey carlista, desde la figura del infante de España y hermano del rey, Carlos María Isidro de Borbón, hasta la de su nieto Carlos de Borbón y Austria-Este, consolidada en las representaciones de Jaime de Borbón y Borbón-Parma y de Alfonso Carlos de Borbón y Austria-Este. Desde esta imagen regia, el pretendiente evolucionará a una imagen militarizada en el contexto de la guerra civil española y una progresiva desmilitarización que culminará con la construcción de la imagen del líder político contemporáneo en la figura de Carlos Hugo de Borbón-Parma. Se aporta asimismo una visión protagonista de las reinas consortes superando la visión androcéntrica del carlismo y situando a la mujer en el centro de su evolución, consolidación y transmisión ideológica con figuras como las hermanas Francisca y María Teresa de Braganza, Beatriz de Austria-Este, Margarita de Borbón-Parma, María de las Nieves de Braganza, Irene de Holanda o las princesas Borbón-Parma. Respecto al sujeto individual y colectivo en el carlismo, se parte de la visión típica y tópica del oficial y del soldado carlista –desde el voluntario al requeté- con especial énfasis en su apariencia militar o militarizada. Asimismo, ocupan un lugar específico las asociaciones políticas y sociales en torno a los círculos, paramilitares con el requeté, femeninas en torno a las margaritas, o infantiles adscritas a los pelayos. Todo ello explica la configuración del carlismo como un movimiento social y político integrado por militantes entregados al ideal y la causa.

El segundo bloque presenta un enfoque disruptivo que invita al visitante a intervenir y participar de la propuesta. A través de diversos ámbitos, se propone una reflexión sobre los atributos que cargan de significado la representación carlista: el escudo real carlista y el uso del Sagrado Corazón de Jesús; ¿lema o lemas carlistas?; ¿sabrías identificar la bandera carlista?; ¿sabrías decir qué himno estás escuchando?; ¿son las boinas carlistas una cuestión de color y de género?, ¿o tienen tantos usos como boinas existen en el mundo?; ¿es lo mismo la legalidad que la legitimidad?; ¿fueron las guerras carlistas guerras de religión?; ¿es el carlismo un movimiento unitario o fraccionado?; Carlos, ¿sustantivo o adjetivo?; no todas las medallas son condecorativas, pues las hay también conmemorativas; cómo se carlistiza un entorno; y, finalmente, ¿por qué identificamos a determinados personajes como carlistas?

Esta propuesta expositiva se sustenta en un ambicioso diseño y en la exhibición de piezas de la colección del Museo del Carlismo y otras cedidas por instituciones entre las que se encuentran el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional del Romanticismo, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo de Historia de Madrid, el Archivo-Biblioteca de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo San Telmo, el Museo Zumalacárregui, el Museo Etnológico de Navarra- Julio Caro Baroja, el Museo Carlista de Madrid, el Archivo de los Condes de Orgaz así como colecciones particulares, entre las que destaca la de Íñigo Pérez de Rada Cavanilles.

La exposición, de acceso gratuito, puede visitarse en el horario habitual del Museo, de martes a sábado, de 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas, y los domingos y festivos, de 11 a 14 horas.

Se ha programado un calendario de visitas acompañadas por Navark.

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