Las medidas de prevención frente al COVID-19 influyen en el descenso de otras enfermedades respiratorias y de gastroenteritis en 2020

El confinamiento, la distancia, las mascarillas y la propia pandemia se asocian con una menor incidencia de enfermedades de transmisión respiratoria, por gotas y por contacto

08 de junio de 2021

Las medidas de prevención frente al COVID-19, como el confinamiento, la distancia física, el uso de mascarillas y la higiene, así como el impacto de la propia pandemia, han influido en el descenso de la mayoría de enfermedades de transmisión respiratoria, por gotas y por contacto detectadas en Navarra a lo largo de 2020. Es el caso de la gastroenteritis, la varicela o la tos ferina, entre otras. Así se desprende del último informe de enfermedades transmisibles del año pasado, realizado por el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN).                                                                          

A raíz del confinamiento y del uso de mascarilla se detectó, por ejemplo, un descenso “notable” en el número de casos de la enfermedad neumocócica invasiva (37 en 2020, frente a los 79 del año anterior), tos ferina (15 frente a 42) y varicela (59 frente a 110).

También se registró, en parte por la interrupción de la actividad escolar, en parte por el aumento de las medidas de higiene, un descenso de las gastroenteritis típicas de niños y niñas. Ese es el caso del rotavirus (67 casos en 2020, frente a los 316 del año anterior), la salmonella (110 casos en 2020; 196 en 2019), giardia (82 frente a 189) y cryptosporidium (21 frente a 71).

63% menos casos de gastroenteritis aguda

Las gastroenteritis agudas, junto a las enfermedades respiratorias, son los procesos infecciosos más frecuentes. En 2020, en total se dieron 4.874 casos de gastroenteritis aguda, un 63% menos que el año anterior (13.336). Las consultas en Atención Primaria por este tema descendieron hasta valores “inusualmente bajos” tras el confinamiento domiciliario, y después se mantuvieron en niveles bajos. Por ello, es difícil precisar en qué medida se debe a que hubo menos casos o si estos se detectaron menos.

Los balances de este informe de 2020 incluyen los casos notificados de enfermedades de declaración obligatoria por parte de Atención Primaria y los hospitales, tanto de centros públicos como privados. El ejercicio estuvo marcado por la pandemia de SARS-CoV-2, que empezó a detectarse en China a finales de 2019 e irrumpió en Navarra a finales de febrero de 2020, y tanto la pandemia como las medidas preventivas tuvieron una “gran repercusión” en la transmisión de otras enfermedades infecciosas, en la demanda de atención médica y en la actividad diagnóstica.

El ISPLN valora que las medidas preventivas pudieron influir en el bajo nivel de incidencia de los casos de enfermedad meningocócica: se registraron 4, cuando el año anterior fueron 6. También el confinamiento de primavera pudo influir en el descenso en el número de casos de infecciones transmitidas por garrapatas de transmisión autóctona: hubo 4 casos de enfermedad de Lyme en Navarra (fueron 5 en 2019) y 10 de fiebre exantemática mediterránea (frente a 17).

La importancia de la prevención frente a las ITS

En las enfermedades de transmisión sexual (ITS) se detectaron tendencias variables. Algunas de ellas se mantuvieron o aumentaron, como la chlamydia (494 casos en 2020 frente a 479 en 2019) o el linfogranuloma venéreo (8 en 2020 frente a 5 en 2019). Y otras descendieron, como la sífilis (49 frente a 58).

El VIH registró también un descenso, con 29 nuevos diagnósticos, frente a los 42 del año anterior. No obstante, según el ISPLN, el hecho de que aumentaran los diagnósticos tardíos anima a promover la detección de estas infecciones. Para avanzar en esta reducción de casos, el informe recuerda que, en la actualidad, hay medios efectivos para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Por ejemplo, el uso adecuado del preservativo masculino y del femenino disminuye el riesgo de transmisión  porque reduce la superficie de contacto directo entre mucosas.

En cuanto a las hepatitis víricas, la hepatitis A disminuyó de forma “notable”: 12 casos, frente a los 27 del año 2019. Su origen habitual tiene relación con los viajes internacionales, la transmisión entre niños y niñas de pañal y el contagio sexual.

También se detectaron 3 casos de hepatitis B aguda, por debajo de los 11 del año anterior. Con todo, cabe recordar que se trata de una infección prevenible mediante la vacunación, que está indicada en personas con riesgo o que hayan nacido a partir de 1980.

Además, uno de los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la eliminación de las infecciones de hepatitis C aguda, dado que hay tratamientos que curan esta infección. En Navarra, todavía hubo 3 casos en 2020 (y 2 en 2019).

El descenso de síndromes gripales, en los registros de 2021

Otras enfermedades de declaración obligatoria siguieron una tendencia similar a la de años previos. Es el caso de la legionelosis (32 casos, en la línea de los 39 del año anterior), o la tuberculosis respiratoria y la de localización no respiratoria, que consolidaron la línea descendente de años anteriores (se registraron 22 y 10 casos, respectivamente, los mismos que en 2019).

En los síndromes gripales el descenso fue menos llamativo porque su circulación fue previa al coronavirus y los casos detectados se concentraron en los meses de enero y febrero (es decir, correspondientes a la época de gripe de 2019). Así, se registraron 14.775 casos en 2020, frente a los 15.094 del año anterior. El descenso de la gripe, característico durante esta pandemia, se observará en el balance de 2021.   

En 2020, además de la pandemia de COVID-19, se declararon ocho brotes epidémicos. El año anterior fueron 21. Entre los registrados el año pasado destacó un brote de 7 casos de salmonella enteritidis, originada por el consumo de una tortilla de patatas en un restaurante, dos brotes de gripe A detectados en dos residencias para personas mayores y un brote de 17 casos de varicela, con afectados y afectadas con edades comprendidas entre los 10 meses y los 12 años.