El estado ecológico de los ríos en Navarra alcanzó en 2020 el mejor dato de su serie histórica (2000 – 2020)

El 75% de los 128 puntos de muestreo superó los niveles exigidos por Europa, mientras que en el inicio de la serie este valor era del 50%

31 de mayo de 2021

Los ríos de la Comunidad Foral presentan el mejor estado ecológico desde el año 2000, fecha en que hay datos registrados según los parámetros exigidos por Europa. Un 75% de los 128 puntos de muestreo, arrojaron en los controles del año 2020 una situación que les hace cumplir los mínimos ecológicos.

Los datos se extraen de la memoria de la Red de la Calidad de Aguas Superficiales, que ha recoge las conclusiones de un estudio realizado en 2020. Además de la mejora en términos generales, el porcentaje de puntos en estado “muy bueno” es el mayor de la serie histórica acercándose al 35%, mientras las notas de "malo" o "deficiente", que llegaron a representar en torno al 20% hace poco tiempo, se han quedado sólo en un volumen residual cercano al 3%. En el lado negativo, los puntos más preocupantes se localizan en puntos del Arga aguas abajo de Pamplona / Iruña, Arakil, Ebro o Cidacos, entre otros tramos. Cabe destacar que, en el año 2000, el porcentaje de cumplimento de los requerimientos ambientales apenas llegaban al 50%

Las labores para la determinación del estado ecológico en ríos son realizadas por la dirección del Servicio de Economía Circular y Cambio Climático del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente y las empresas públicas Gestión Ambiental de Navarra (GAN-NIK), adscrita al citado departamento, y Navarra de Infraestructuras Locales (NILSA), está última adscrita al de Cohesión Territorial.

Entre los parámetros analizados para la determinación del estado ecológico cabe destacar los indicadores fisicoquímicos y los biológicos. Los indicadores fisicoquímicos en 2020 han registrado valores “bueno” o “muy bueno” en el 92,5% de los puntos, registrándose únicamente incumplimientos por valores altos de nitrato en cuencas con escaso caudal como Cidacos, Robo, Iranzu y Odrón. En cuanto a los indicadores biológicos, su cumplimiento es algo inferior (70%) y los puntos que incumplen se localizan en el río Arakil, Cidacos, Arga en el entorno de Pamplona y tramos medios – bajos de los ríos de la vertiente mediterránea.

Navarra, de hecho, es una comunidad pionera tanto en el control de la calidad de las aguas de sus ríos (hay datos desde 1970 del centenar de "masas de aguas superficiales, casi 2.000 km" existentes) como en el cumplimiento de la normativa europea (Directiva Marco del Agua, del 2000) y estatal (Real Decreto de 2015).

100 "masas de agua" y 2.000 km

La red de chequeo alcanza casi 100 "masas de agua" y 2.000 km que han ido aumentando con el tiempo, para llegar a más ríos, tener mayor frecuencia y sumar indicadores "biológicos" y "morfológicos" a los "fisicoquímicos", que son más básicos. Estos últimos miden la presencia de ácidos, nitratos, fosfatos y otras sustancias que pueden resultar nocivas tanto para el uso de boca como el baño en personas y en fauna.

Un segundo nivel de control tiene que ver con el parámetro biológico. Aquí se analizan unos "macroinvertebrados" (viene a ser la comida base de los peces) y su presencia o ausencia es un síntoma no ya de vertidos detectados, sino de otros anteriores o menos evidentes.

Finalmente están los indicadores "hidromorfológicos" que ya incluyen el estado de la vegetación de las orillas, la presencia o no de obstáculos para la fauna como presas. Una ponderación de todos estos componentes permite calibrar el estado "ecológico" de las aguas superficiales de Navarra que, al día de hoy, según el último informe provisional que data de 2020, es muy esperanzadora en cuanto a su evolución, algo parecido al de zonas de baño.

Balance provisional

Bidasoa. El río Bidasoa y el resto de los ríos de la vertiente cantábrica presentaron un muy buen estado.

Ebro. Bueno en general, si bien los puntos del tramo final, Tudela y Buñuel, incumplen los objetivos de calidad.

Queiles, Alhama y Mayor. Los ríos Queiles y Alhama, presenta un buen estado ecológico, sin embargo, el río Mayor incumple en determinados tramos.

Ega y Urederra. El río Ega ha presentado en general un buen estado ecológico durante el año 2020. Tan sólo el punto de San Adrián, en la parte final del río, registra un incumplimiento. El río Urederra presenta un buen estado ecológico.

Aragón. El río Aragón presenta un buen estado ecológico.

Ríos pirenaicos. Erro, Urrobi, Irati, Areta, Salazar y Esca presentan estado muy bueno en lo que se refiere a los indicadores fisicoquímicos.

Cidacos. No cumple con el estado ecológico y en todos sus puntos se registran incumplimientos.

Arga. El estado ecológico del río Arga en 2020 es variable en su recorrido. Desde cabecera hasta el inicio del recorrido del río por Pamplona, el estado es bueno. Desde este punto hasta el punto de Ororbia, el estado del río es deficiente. A partir de la incorporación del río Arakil y hasta su desembocadura el estado es bueno, excepto en el último punto que no alcanza los objetivos de calidad.

Ultzama. Estado ecológico moderado, ya que registró incumplimiento del estado ecológico en dos puntos del tramo medio del río.

Arakil. El estado oscila entre bueno y moderado. Desde Ziordia a Irurtzun el río incumple por valores bajos de indicadores biológicos.

Larraun. Bueno en general, sin embargo, en Urritza registra un incumplimiento en indicadores biológicos.