Las obras del nuevo puente de Sánsoain, afectado por las lluvias del 8 de julio, finalizarán el mes de diciembre

Las obras del nuevo puente de Sánsoain, afectado por las lluvias del 8 de julio, finalizarán el mes de diciembre

El Gobierno ha aprobado un acuerdo para abonar las obras de reparación efectuadas en otras de las carreteras de la Zona Media que resultaron dañadas

09/10/2019
Imágenes de las obras del puente de Sánsoain en la actualidad.

Las obras del nuevo puente de Sánsoain, infraestructura que quedó destruida tras las fuertes precipitaciones que afectaron a la Zona Media el pasado 8 de julio, finalizarán a lo largo del mes de diciembre.

Paralelamente, el Gobierno de Navarra ha aprobado, en su sesión de hoy, un acuerdo por el que da luz verde al abono de los trabajos de reparación realizados en el resto de carreteras afectadas. Para ello, ha aprobado una ampliación de la partida de conservación de la red viaria por importe de 619.889,14 euros. En total, el presupuesto de los daños causados por las lluvias torrenciales en la red viaria por estas precipitaciones se ha cifrado en 1,3 millones de euros.

Los trabajos

El nuevo puente de Sánsoain va a contar con un carril en cada sentido, pasando de este modo de los 5,10 metros de anchura del actual a los 9,20 metros. El presupuesto estimado es de 700.000 euros, si bien la cimentación necesaria en el cauce del río, la retirada del paso provisional y los desvíos pueden incrementar la previsión.

Por su parte, el coste de las reparaciones ya efectuadas asciende a

625.659 euros y comprenden las siguientes carreteras: N-121, Pamplona-Tudela; NA-8607, acceso a Tafalla; NA-5100, Garinoain-Uzquita; NA-5151, Solchaga; NA-5152, Orisoaín; NA-5161, Amatriain; NA-5310, Ujue; NA-5330, Pitillas-Santacara-Mélida; NA-2420, Torres de Elorz-Yesa; NA-5110, Pueyo-Alto Lerga; NA-5301, Olite-Beire; y NA-5163, Sansoain.

Estas obras fueron declaradas de emergencia, mediante resolución del Director General de Obras Públicas el pasado 19 de julio. Según se indicó en su día, con carácter general, las vías sufrieron inundaciones, corrimientos de tierra, desprendimientos, hundimientos y aterramientos de obras de fábrica y drenajes. El grado de afección fue dispar, y así osciló entre el corte temporal debido a la inundación de la calzada a la rotura total de la infraestructura.