(ir al contenido)

Castellano | Euskara | Français | English

Herramientas para el contenido

Compártelo

  • Meneame
  • Delicious
  • Twitter
  • Google
  • Facebook

contacto de esta sección

tan@cfnavarra.es

Tfno: 848 42 36 00
Fax: 848 42 36 06
C/ Iturrama 10, entreplanta (entrada por C/ Esquiroz)

Horario de atención al público:  Lunes a Viernes, de 8,00 h. a 14,30 h.

17-02242

  • Nº Expediente 17-02242
  • Nº Resolución 00557/18
  • Fecha resolución 13-03-2018
  • Sección TAN Primera
  • Materia 1
    • Responsabilidad Patrimonial; Concurrencia de culpas 11;11.2
  • Materia 2
    • Responsabilidad Patrimonial; Indemnización 11;11.4
  • Materia 3
  • Materia 4
  • Disposición 1
    • Norma Ley Foral
    • Título Ley Foral 6/1990, de 2 de julio, de la Administración Local de Navarra
    • Tipo 1
    • Número 317
  • Disposición 2
    • Norma Ley
    • Título Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público
    • Tipo 1
    • Número 32
  • Disposición 3
    • Norma Ley
    • Título Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de Reforma del Sistema para la Valoración de los Daños y Perjuicios causados a las Personas en Accidentes de Circulación
    • Tipo
    • Número Anexo
  • Disposición 4
    • Norma
    • Título
    • Tipo
    • Número
  • Tema Indemnización por daños sufridos como consecuencia de caída en vía pública.
  • Resumen Un desnivel que atraviesa linealmente todo el embaldosado resulta más difícil de detectar a distancia que unos baches o huecos claramente diferenciados del resto del pavimento. No obstante, tampoco se debe obviar la relativa visibilidad del obstáculo, ni las buenas condiciones de luz diurna existentes en el momento del accidente. Concurrencia de causas del perjuicio al 50 %. Indemnizaciones por perjuicio personal y por secuelas (Pamplona).
  • Sentido de la Resolución
    • Estimación parcial
  • Contencioso Administrativo
    • Nº Recurso 1
    • Organo Judicial 1
    • Sentencia fecha 1
    • Sentido fallo 1
    • Nº Recurso 2
    • Organo Judicial 2
    • Sentencia fecha 2
    • Sentido fallo 2
    • Apelación
    • Sentencia fecha - Apelación
    • Sentido fallo - Apelación
  • Resolución

    Visto por la Sección Primera del Tribunal Administrativo de Navarra el expediente del recurso de alzada número 17-02242, interpuesto por DOÑA …………. contra resolución del Director de Hacienda, Economía Social, Empleo, Comercio y Turismo del AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA de fecha 31 de agosto de 2017, desestimatoria del recurso de reposición interpuesto contra resolución de fecha 26 de mayo de 2017, sobre denegación de indemnización por daños sufridos como consecuencia de caída en la vía pública.

    Ha sido Ponente don Jon-Ander Pérez-Ilzarbe Saragüeta.

    ANTECEDENTES DE HECHO

    1º.- El 5 de junio de 2016, sobre las 10 horas, doña ………… cayó al suelo tras tropezar en una hilera de baldosas levantadas situada en la acera del vial San Jorge-Landaben (término municipal de Pamplona), sufriendo diversas lesiones.

    Tras el accidente, la Policía Municipal procedió a señalizar ese defecto de la acera, que fue reparado pocos días después (a finales de ese mismo mes de junio de 2016).

    2º.- Interpuesta reclamación en concepto de responsabilidad patrimonial municipal, fue desestimada por Resolución del Director de Hacienda, Economía Social, Empleo, Comercio y Turismo del Ayuntamiento de Pamplona de fecha 26 de mayo de 2017. Un recurso de reposición interpuesto frente a dicha resolución fue desestimado por Resolución del mismo órgano citado de fecha 31 de agosto de 2017, contra la que se dirige el recurso de alzada.

    3º.- Por providencia de la Presidenta de este Tribunal se dio traslado del recurso al Ayuntamiento de Pamplona para que, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 12 del Decreto Foral 279/1990, de 18 de octubre, de Desarrollo Parcial de la Ley Foral 6/1990, de 2 de julio, de la Administración Local de Navarra (LFALN), remitiera el expediente administrativo o copia diligenciada del mismo, incorporando las notificaciones para emplazamiento efectuadas y presentara, de estimarlo conveniente, informe o alegaciones para justificar la resolución recurrida. Así lo hizo el citado Ayuntamiento.

    4º.- Mediante Providencia Resolutoria número 141, del 19 de junio de 2017, se tuvo a doña …………, en nombre y representación de “…………, S.A.”, por comparecida como tercera legitimada en el recurso de alzada.

      

    5º.- Las partes no proponen la realización de diligencias de prueba.

    FUNDAMENTOS DE DERECHO

    PRIMERO.- Responsabilidad patrimonial.

    Para poder imputar responsabilidad patrimonial a un Ayuntamiento es preciso señalar una acción u omisión imputable al mismo, causando daños que el reclamante no tenga obligación jurídica de soportar.

    Eso es lo que se deriva de los artículos 106.2 de la Constitución, 317.3 de la LFALN y 32 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público (LRJSP). Con arreglo a lo dispuesto en el artículo 32.2 de la LRJSP, “el daño alegado habrá de ser efectivo, evaluable económicamente e individualizado con relación a una persona o grupo de personas”.

    Según sentencias del Tribunal Supremo, como la de 27 de junio de 2006, “para apreciar la existencia de responsabilidad patrimonial de la Administración son precisos los siguientes requisitos:

    a) La efectiva realidad del daño o perjuicio, evaluable económicamente e individualizado en relación a una persona o grupo de personas.

    b) Que el daño o lesión patrimonial sufrida por el reclamante sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal -es indiferente la calificación- de los servicios públicos en una relación directa e inmediata y exclusiva de causa a efecto, sin intervención de elementos extraños que pudieran influir, alterando, el nexo causal.

    c) Ausencia de fuerza mayor.

    d) Que el reclamante no tenga el deber jurídico de soportar el daño cabalmente por su propia conducta”.

    La carga de la prueba de los hechos necesarios para declarar responsabilidad administrativa corresponde a quien reclama la indemnización.

    SEGUNDO.- Relación de causalidad entre el daño y la acción o inacción municipal.

    1. El artículo 110 de la LFALN atribuye a las entidades locales las obligaciones de “conservación” de los bienes de su titularidad, como las vías públicas. La Ley 7/1985, de 2 de abril, de Bases del Régimen Local, en la letra d) del número 2 de su artículo 25, asigna a los ayuntamientos competencias en materia de “Infraestructura viaria y otros equipamientos de su titularidad”. Suya es la responsabilidad de mantener esa infraestructura en un estado razonablemente seguro, debiendo reparar, en su caso, los desniveles causados por la acción de raíces arbóreas antes de que conlleven un peligro relevante para el tránsito.

    En relación con la hilera de baldosas levantadas en el lugar donde tropezó la recurrente, un informe del Servicio de Obras de Conservación Urbana del Ayuntamiento de Pamplona de fecha 14 de marzo de 2017 precisaba que “el deterioro viene provocado por el crecimiento en las raíces del árbol cercano. (…) La configuración de la urbanización inicial, que coloca juntas de dilatación (división de paños de pavimentación) en la zona de alcorques, y el crecimiento excesivo de las raíces han provocado que (…) dos paños distintos se muevan con facilidad”.

    2. Las pruebas contenidas en el expediente acreditan que, en efecto, el accidente se produjo al tropezar la recurrente en un desnivel o escalón existente en el embaldosado de una vía pública de titularidad municipal.

    Según dos testigos presenciales, “(…) oímos unos gritos de una señora pidiendo auxilio. La voz de socorro provenía de la carretera que va al polígono Landaben, paralelo a la altura de donde nosotros nos encontrábamos.

    Subimos a la carretera y nos encontramos a una señora de mediana edad que estaba tumbada en el suelo quejándose de fuertes dolores en un hombro y mano a consecuencia de un tropezón en la acera.

    Procedimos a sentarla, y a la vista de sus dolores optamos por llamar al 112, que vino enseguida y se llevó a la señora a algún centro sanitario tras atenderle en primer lugar en el lugar de su caída.

    Mientras llegaba la ambulancia preguntamos a la señora qué le había pasado, a lo que nos dijo que iba andando y tropezó en la misma acera en mal estado, que hacía como una especie de escalón, y al no verlo tropezó cayendo al suelo.

    Pudimos comprobar que efectivamente dicha anomalía existía y optamos por hacerle unas fotos y llamamos a la Policía Municipal”.

    Dichos testigos acudieron en cuanto oyeron los gritos, y se encontraron con la recurrente tendida en el suelo junto al escalón provocado por el desnivel de las baldosas. No es verosímil que tropezara en otro obstáculo distinto y a continuación se trasladase hasta ese punto del pavimento, puesto que precisó ayuda de otras personas para poder erguir siquiera la parte superior de su cuerpo y quedar en posición de sentada a la espera de asistencia médica.

    3. Así pues, la recurrente tropezó en un desnivel de la vía pública provocado por un fragmento de pavimento embaldosado que se había ido elevando con el tiempo, impulsado por el crecimiento de las raíces de un árbol cercano.

    El precitado informe del Servicio de Obras y Conservación Urbana del 14 de marzo de 2017 hace constar que ese defecto del pavimento fue inmediatamente señalizado “con pintura fluorescente naranja para evitar mayores percances”, y quedó debidamente reparado poco tiempo después del accidente.

    En cambio, la mercantil compareciente considera que, si bien “había alguna baldosa levantada”, tal obstáculo era, en su opinión, “nimio”.

    A la vista de las fotografías e informes aportados, este Tribunal Administrativo no puede coincidir con tal apreciación.

    - No se trataba de “alguna baldosa”, sino de una hilera completa, perteneciente a un paño o fragmento de pavimento enteramente levantado.

    - Y el obstáculo era algo más que “nimio. Si realmente fuera una nimiedad, la urgente señalización y la rápida reparación del desperfecto tendrían difícil explicación. Las imágenes aportadas ponen de manifiesto que la rauda actuación municipal tras el accidente no carecía de fundamento. La propia mercantil citada viene a reconocerlo implícitamente cuando, en otro punto de su escrito, subraya que se trataba de un  escalón de longitud y desnivel suficientes para hacerlo “totalmente visible”.

    Por su parte, el Ayuntamiento de Pamplona alude a la existencia de un vial contiguo (también peatonal) pavimentado con aglomerado asfáltico, señalando que era factible utilizarlo para transitar por el lugar. Pero no cabe censurar a la recurrente por haber circulado sobre la parte embaldosada, que se presume perfectamente apropiada para peatones. Más bien al contrario, porque ese otro camino asfaltado aparece veteado de huecos dispuestos al objeto de albergar árboles, pero sin árbol alguno. Esas oquedades, semiocultas bajo una vegetación de escasa altura, podrían generar cierto riesgo para quienes circularan por dicho vial sin prestar al suelo más atención que la “difusa” requerida por la jurisprudencia sobre esta materia.

    4. Cierto que, como aducen el Ayuntamiento de Pamplona y la mercantil compareciente, en relación con otros obstáculos de altura similar o ligeramente inferior a la apreciada en el presente caso, varias sentencias de Juzgados de lo Contencioso-Administrativo de Pamplona y resoluciones del Tribunal Administrativo de Navarra concluyeron que se hubieran podido evitar transitando con un mínimo de diligencia. Pero hay una diferencia importante entre aquellos supuestos fácticos y el que es objeto de esta alzada.

    - Aquellas sentencias y resoluciones se referían a desperfectos puntuales en el pavimento, que llamaban más fácilmente la atención a la vista.

    - En este caso nos hallamos ante un desnivel que atraviesa linealmente toda la anchura de la acera embaldosada. Aunque el escalón sea bien visible si se fija la mirada en él, resulta más difícil de detectar a distancia que unos baches o huecos claramente diferenciados del resto del pavimento.

    En cuanto al también invocado caso de la Sentencia del TSJ de Navarra 759/2002, del 29 de julio, en aquél no se apreciaba ninguna anormalidad respecto de los estándares esperables de actuación municipal antes del accidente, mientras que en éste sí la hubo. Muestra de ello fue la inmediata señalización del obstáculo y su rápida reparación en evitación de nuevos percances.

    5. No obstante, tal y como advierten los informes municipales y el escrito de la tercera compareciente, tampoco se debe obviar la relativa visibilidad del obstáculo, no enmascarado por vegetación o pantalla alguna, ni las buenas condiciones de luz diurna existentes en el momento del accidente, que hacían más fácil apreciar el desnivel.

    Con un poco más de precaución, la recurrente hubiera podido percatarse de ese obstáculo y evitarlo. Si bien esta circunstancia no alcanza a romper la relación causal entre la actuación municipal (eficaz, pero tardía) y el perjuicio sufrido por la recurrente, sí conlleva que la insuficiente atención prestada al pavimento deba considerarse como causa concurrente en la producción del daño.

    En definitiva, se aprecia una insuficiente atención de la recurrente al transitar por ese lugar, que también contribuyó al resultado dañoso.

    El supuesto fáctico aquí analizado es muy similar al resuelto por Sentencia del TSJ de Andalucía del 23 de marzo de 2006, con referencias a la doctrina del Tribunal Supremo.

    “En el presente supuesto cabe apreciar la existencia de nexo causal entre el funcionamiento de los servicios públicos y la caída que sufrió el recurrente en la vía pública. Efectivamente, acreditada que dicha caída se produjo en el lugar expresado por el reclamante, las fotografías aportadas revelan un desnivel de dos o tres centímetros en las losas del acerado, desnivel que propició la caída. Por tanto, conforme a la doctrina legal, es de declarar la responsabilidad patrimonial de la Administración demandada por existir una relación de causalidad directa e inmediata entre el funcionamiento anormal de los servicios públicos (ese estado del enlosado) y la caída. Ahora bien, también el reclamante pudo percatarse del desnivel de las losas, bien advertible incluso en meras fotografías, lo que, si bien no rompe la relación causal, sin embargo sí opera como muy elevada causa concurrente con la consiguiente compensación de responsabilidad (STS de 27 de mayo y 29 de septiembre de 1999). En consecuencia, se impone, con la estimación parcial de la demanda, concluir en la procedencia de fijar el montante de la indemnización reclamada por las lesiones ocasionadas, atendiendo a la fácil apreciabilidad del referido desnivel, en la suma actualizada de 6.000 euros”.

    Con la salvedad de una ligera diferencia en la altura del obstáculo (algo más elevado en el caso de esta alzada, si se atiende al promedio de desnivel), el resto de las circunstancias consideradas en dicha Sentencia serían perfectamente extrapolables al supuesto fáctico objeto de esta alzada.

    En consecuencia, procede declarar una concurrencia de causas del perjuicio sufrido por la reclamante, evaluándose la responsabilidad del Ayuntamiento de Pamplona en un 50 %. 

    TERCERO.- Indemnización.

    1. Como es sabido, en lo que hace a lesiones corporales, la jurisprudencia entiende que la evaluación cuantitativa de los daños debe ser efectuada discrecionalmente por el juzgador, pero que, no obstante, cabe acudir por vía analógica a los criterios establecidos en la reglamentación del Seguro de Automóviles, en relación con los de la jurisprudencia producida con motivo de la indemnización de los daños sufridos por los lesionados en accidentes de circulación de vehículos de motor” (Sentencias del Tribunal Supremo del 21 de abril y del 28 de junio de 1998, entre otras muchas).

    Procede, por tanto, aplicar al caso la vigente Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de Reforma del Sistema para la Valoración de los Daños y Perjuicios  causados  a  las  Personas  en  Accidentes  de  Circulación (LRSVDPAC).

    2. En esta alzada se reclaman las indemnizaciones que a continuación se indican.

    A) Indemnización por operación quirúrgica, conforme a lo previsto en el artículo 140 de la LRSVDPAC, que, “en atención a las características de la operación, complejidad de la técnica quirúrgica y tipo de anestesia”, se remite a la Tabla 3.B de la misma Ley: “Por cada intervención quirúrgica: De 400 euros hasta 1.600 euros”.

    La mercantil compareciente como tercera legitimada en esta alzada alega que “la intervención quirúrgica consistió en una reducción de la fractura bajo sedación”, y entiende que la indemnización de 1.600 euros  solicitada por la recurrente resulta “extremadamente excesiva (sic) teniendo en cuenta la gravedad de la intervención, que es mínima”.

    Parafraseando lo indicado en la Resolución del TAN número 2647/2017, del 10 de noviembre, “Respecto de la indemnización por intervención quirúrgica, la reiterada Ley 35/2015 contempla una indemnización de 400 hasta 1.600 euros. En el presente caso, no se aporta por la interesada elemento alguno de prueba sobre la gravedad, complejidad de la técnica quirúrgica y tipo de de la intervención quirúrgica que le fue realizada. Por ello y coincidiendo con la Compañía de Seguros, entendemos que la indemnización por intervención quirúrgica (correspondiente al 100 % de responsabilidad) debe quedar fijada en el mínimo de 400 euros (…)”. Lo mismo procede declarar en esta alzada.

    B) Perjuicios personales.

    Conforme a lo dispuesto en el artículo 138 y concordantes de la LRSVDPAC, el informe médico que obra en el expediente considera el 25 de octubre de 2016 como fecha de “estabilización lesional”, y distingue:

    “020 días de Perjuicio personal particular grave: durante el tiempo de inmovilización hasta el 24-06-16, puesto que debió ser ayudada incluso para las actividades básicas de la vida diaria.

    082 días de Perjuicio personal particular moderado: hasta la revisión en RHB de fecha 14-09-16, momento en que comenzó a referir mejoría clínica.

    041 días de Perjuicio personal básico: hasta el alta del tratamiento de RHB”.

    Por cada uno de estos períodos, no discutidos en los informes municipales ni en el de la mercantil compareciente, se solicita una indemnización de:

    - 1.500 euros por 20 días de “Perjuicio personal particular grave”, a razón de 75 euros/día, conforme a la Tabla 3.B.

    - 4.264 euros por 82 días de “Perjuicio personal particular moderado”,  a razón de 52 euros/día, conforme a la Tabla 3.B.

    - 1.230 euros por 41 días de “Perjuicio personal básico” a razón de 30 euros/día, conforme a la Tabla 3.B.

    C) Secuelas.

    El informe médico constata, asimismo, una secuela consistente en “artrosis postraumática y/o hombro doloroso” (Tabla 2.A.1, código 03075, puntuación de 1 a 5 puntos), que valora en 3 puntos.

    Si bien la indemnización por dicha secuela no se incluye en el desglose de cuantías contenido en el “petitum” del recurso de alzada, ante el Ayuntamiento de Pamplona se había instado expresamente el abono de la cantidad que correspondiera por ese concepto.

    En esta alzada  se pide “una indemnización por las lesiones y daños sufridos en la cuantía de 10.697,39 euros, desglosadas en 1.600 euros por la operación sufrida, 1.500 euros por 20 días de gravedad, 4.264 euros por los 82 días de carácter moderado y 1.230 euros por 41 días básicos de lesiones”. Puesto que la suma de las cantidades desglosadas no da como resultado los 10.697,39 euros solicitados, sino 8.594 euros, y que, si se sumara el importe correspondiente a dicha secuela, el total solicitado ascendería a 10.714,77 euros (cifra muy cercana a los 10.697,39 euros consignados al inicio del párrafo transcrito), debemos deducir que la falta de referencia expresa a la secuela correspondiente al código 03075 obedece a un error material por omisión.  

    Sea como fuere, dado que la secuela consistente en “artrosis postraumática y/o hombro doloroso” aparece inequívocamente recogida en el informe médico aportado al expediente, y que en el recurso de reposición interpuesto el 14 de julio de 2017 se reclamaba “una indemnización por las lesiones producidas en la cuantía de 7.384 euros por días impeditivos (sic) y por secuelas la correspondiente al informe médico de valoración del daño que se aportó al expediente”, procede entender incluida esta última cuantía indemnizatoria en la expresión “así como todo lo demás que en Derecho proceda” del “petitum” del recurso de alzada.

    Conforme a la Tabla 2.A.2 de la LRSVDPAC, la indemnización correspondiente a tres puntos de perjuicio psicofísico, orgánico y sensorial, en función de la edad de la recurrente en el momento del accidente, asciende a 2.120,77 euros.

    La suma de los importes anteriores arroja un total de 9.514,77 euros, de los que corresponde abonar al Ayuntamiento de Pamplona 4.757,38 euros, en base a su responsabilidad concurrente al 50 % en la producción del daño.

    Finalmente, según disponen los artículos 40 y 49.1 de la LRSVDPAC, tal cantidad ha de ser actualizada con arreglo al porcentaje de revalorización de las pensiones previsto en el Real Decreto 746/2016, de 30 de diciembre, para el ejercicio de 2017, que es el 0,25 %. Una vez incrementada la cifra anterior en ese tanto por ciento, el total a indemnizar asciende a 4.769,27 euros, más los correspondientes intereses legales.

    En su virtud,

    RESUELVE: Estimar en parte el recurso de alzada número17-02242, interpuesto contra Resolución del Director de Hacienda, Economía Social, Empleo, Comercio y Turismo del Ayuntamiento de Pamplona de fecha 31 de agosto de 2017, que desestimó un recurso de reposición frente a otra Resolución del mismo órgano de fecha 26 de mayo de 2017, anulando dichos actos por no ser conformes a Derecho, y reconociendo el derecho de la recurrente a percibir del Ayuntamiento de Pamplona una indemnización por importe de 4.769,27 euros, más los intereses legales correspondientes.

    Así por esta nuestra resolución, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.- Mª Asunción Erice.- Miguel Izu.- Jon-Ander Pérez-Ilzarbe.- Certifico.- María García, Secretaria.-

Gobierno de Navarra

Contacte con nosotros | Accesibilidad | Aviso legal | Mapa web