Un anuncio de televisión despertó su interés por las miniaturas de Warhammer, un juego de estrategia ambientado en un futuro distópico. Tras impartir cursos de informática y trabajar como comercial, Carlos Miguélez transformó su 'hobby' en una profesión. Comenzó a pintar por encargo y, más tarde, fue 'manager' de la tienda de Warhammer en Pamplona hasta que Games Workshop, creadora del juego, le propuso trasladarse a su sede de Notthingham. Allí reside desde hace tres años.
Sentado en el sofá junto a su gemelo, Carlos Miguélez sostiene el mando de la televisión entre las manos. "A ver qué ponen hoy", murmura. "Este canal no… este tampoco…", prosigue algo desganado al compás de varios clics. De pronto se detiene. Un anuncio capta su interés. Con curiosidad, sube el volumen y contempla unos originales muñecos en miniatura que acaparan toda su atención e, inmediatamente, le propina a su hermano un par de codazos y le invita a observar con él la pantalla. "¿Y si probamos a jugar con esto?", propone sin adivinar todavía que su futuro estaría vinculado a aquellas diminutas figuras.
Para conocer más sobre Carlos Miguélez pincha aquí