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Imagen de Alfredo Landa

Alfredo Landa: una vida dedicada al cine español

Alfredo Landa Areta, nacido el 3 de marzo de 1933 en Pamplona, Navarra, y fallecido el 9 de mayo de 2013 en Madrid, fue uno de los actores más versátiles e icónicos del cine español. Su carrera abarcó casi cinco décadas y en los años 70 fue protagonista de lo que se denominó el "landismo".

Landa nació en una familia de origen humilde que tuvo que buscar su lugar mudándose distintas veces de ciudad, ya que su padre era capitán de la Guardia Civil. Creció en Aribe (Navarra) y más tarde continuó su desarrollo en Figueras, a donde se trasladó su familia y donde fue alumno del Instituto Ramón Muntaner. A los doce años, la familia se mudó a San Sebastián y Alfredo inició estudios de Derecho. Aunque su carrera distó de la legalidad, en ella descubrió su pasión por el teatro y adhiriéndose a la Fundación del Teatro Español Universitario.

Inicios en el teatro y salto al cine

En 1958, Alfredo Landa se trasladó a Madrid para continuar su carrera artística. Inició su trayectoria en el teatro con obras como El cenador (1960) o  Los caciques (1962). Su primer contacto con el cine fue como actor de doblaje, pero su debut cinematográfico se produjo en 1962 con “Atraco a las tres”, dirigida por José María Forqué.

La década de los 70 marcó una etapa crucial en su carrera con el surgimiento del "landismo". Este término describe un tipo de cine caracterizado por la comedia costumbrista y el personaje del "macho ibérico". Durante esta etapa, Landa participó en treinta y cinco películas que definieron este género, trabajando con directores como Mariano Ozores, Pedro Lazaga y Luis María Delgado.

Reconocimientos

Alfredo Landa trabajó con algunos de los directores más importantes de España, como Juan Antonio Bardem o  Luis García Berlanga. En 1984, compartió con Francisco Rabal el premio a la mejor interpretación masculina en el Festival de Cine de Cannes por sus papeles en Los santos inocentes.

El actor obtuvo tres premios Goya a lo largo de su carrera: en 1987 por El bosque animado,  en 1992 por La marrana y en 2008, recibió el Goya de Honor por su trayectoria. Alfredo Landa también triunfó en televisión con series como Confidencias, Tiempo y hora, El Quijote de Miguel de Cervantes y Los Serrano.

Landa se retiró en 2007, después de una carrera llena de reconocimientos y de dejar un legado y un antes y después en el cine español. En 2008, recibió el Premio Príncipe de Viana, el principal galardón cultural de Navarra, y publicó sus memorias Alfredo el Grande. Vida de un cómico, en colaboración con el escritor Marcos Ordóñez.

Falleció el 9 de mayo de 2013 en Madrid, tras padecer Alzheimer en sus últimos años. Su legado perdura en el cine español y en la memoria de los espectadores que lo admiraron.