El crecimiento de la economía navarra se intensifica, con un incremento del PIB del 2,6% en el segundo trimestre

La consejera Saiz destaca que “las perspectivas para los próximos trimestres son favorables y se espera un crecimiento intenso en la segunda mitad del año”

30 de julio de 2021
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El ritmo de recuperación de la economía navarra se ha intensificado en el segundo trimestre del año, con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,6% respecto al trimestre anterior y del 18,5% si la comparación se hace en términos interanuales.

El ritmo de recuperación de la economía navarra se ha intensificado en el segundo trimestre del año, con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,6% respecto al trimestre anterior y del 18,5% si la comparación se hace en términos interanuales.

La aceleración del ritmo de vacunación ha sido clave en estos últimos meses, no solo para reducir las cifras de contagios y mejorar los indicadores sanitarios, sino también para relajar las medidas de contención, levantar las restricciones a la movilidad y reforzar la confianza de los agentes económicos.

En este sentido, cabe destacar que la mejora de las expectativas y el ahorro embalsado tras más de un año de pandemia han impulsado el consumo privado en el segundo trimestre. Un repunte del gasto que se ha destinado al consumo de servicios, como el turismo o el ocio.

Por sectores productivos, se observa una mejora generalizada, presentando prácticamente todas las actividades una coyuntura más favorable que en el trimestre anterior.

Dada la intensa caída del PIB que se produjo entre los meses de abril y junio del año pasado, el crecimiento en términos interanuales asciende hasta el 18,5%.

Si la comparación se hace con respecto al periodo anterior a la pandemia, el último trimestre de 2019, la brecha en el nivel del PIB se ha reducido en 2,5 puntos en este segundo trimestre.

A la vista de estos indicadores, la consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz, ha subrayado que “las favorables perspectivas de recuperación y el ahorro embalsado durante casi año y medio de pandemia han alentado el consumo privado y la inversión, mientras que la aportación de la demanda externa retorna a valores positivos”. En cuanto a una perspectiva sectorial, la consejera ha destacado que “el repunte de la actividad se ha concentrado en la industria y los servicios de mercado”.

En cuanto a las perspectivas para los próximos trimestres, Saiz ha resaltado que son “favorables”, esperándose “un crecimiento intenso en la segunda mitad del año”.

En el conjunto del país, el repunte del PIB ha sido del 2,8% en el segundo trimestre de 2021 respecto al trimestre anterior. En términos de variación interanual, el PIB español se sitúa en el 19,8%.

Según ha informado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE), la contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB es de 20,3 puntos, mientras que la de la demanda externa ha sido de −0,5 puntos.

El mercado laboral de Navarra consolida su recuperación en el segundo trimestre del año

Por su parte, el mercado laboral ha consolidado su recuperación en el segundo trimestre del año en Navarra, gracias a la reapertura de la actividad en los servicios. Así, más de 2.700 trabajadores y trabajadoras han salido de la protección de los ERTE entre abril y junio, estando tan solo el 1,3% de los afiliados bajo el paraguas regulatorio de esta figura, el porcentaje más bajo desde el inicio de la pandemia.

Además, el número de personas paradas se ha reducido en más de 6.200 personas desde marzo y la Seguridad Social ha sumado casi 7.000 trabajadores en ese periodo, principalmente en las ramas de hostelería, servicios administrativos, sanidad, comercio e industria manufacturera.

En este segundo trimestre el IPC ha acumulado un incremento del 1,9%, un repunte que se explica principalmente por factores temporales y que se deben, sobre todo, al efecto base en el precio del petróleo. Además, la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se mantiene estable en valores en torno al 0,5%, lo que reduce los riesgos de un repunte acusado de la inflación.

En el alza de los precios también está influyendo la fuerte expansión económica que se está produciendo tras el desplome de 2020, ya que está generando problemas de suministro y cuellos de botella en algunas actividades, lo que además de provocar paradas puntuales de la producción en algunos sectores, está incrementando los precios de las materias primas y los bienes intermedios y tensionando los costes de producción. No obstante, este aumento está siendo mucho más contenido en Navarra que en el conjunto de España.

De momento, en Europa no se prevé un aumento de los precios que afecte a la recuperación y el Banco Central Europeo (BCE) ha reafirmado recientemente su compromiso de mantener los tipos bajos, fijando en el 2,0% el objetivo de inflación y dejando abierta incluso la puerta a rebasar este umbral.

Todos estos indicadores reflejan que el impacto económico y social de la COVID-19 cada vez es menos intenso, de tal forma que la sociedad y las empresas navarras pueden avanzar en el camino de la recuperación. Esta mejora progresiva de la situación está facilitando a su vez la incorporación al trabajo de las personas que se encontraban en ERTE y que cada vez los hábitos de consumo se parezcan más a los de la situación anterior a la pandemia.

Sin embargo, hay algunas señales de alerta que podrían avisar de posibles daños estructurales en la sociedad y el tejido empresarial. En concreto, se aprecia un aumento del porcentaje de personas que tienen problemas para afrontar algunos gastos y la expansión de la variante Delta está suponiendo una dificultad añadida para muchas empresas, sobre todo del sector servicios.