Un informe destaca la importancia de la actuación coordinada entre Derechos Sociales y Salud para la gestión de la pandemia por COVID-19 en las residencias de mayores

Elaborado por el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, el documento señala la necesidad de integrar la salud laboral en la gestión de los centros sociosanitarios
24 de junio de 2021

El Servicio de Salud Laboral del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha elaborado la Memoria del programa de actuación en los centros sociales residenciales, publicada recientemente, donde recoge algunas de las actuaciones y propuestas llevadas a cabo en el ámbito sociosanitario durante la presente pandemia del COVID-19.

Además de destacar el papel que ha jugado la coordinación entre los departamentos de Derechos Sociales y Salud para gestionar la pandemia por COVID-19 y su efecto en los centros de mayores, en sus conclusiones incide en la necesidad de integrar la salud laboral en la gestión de estas entidades, así como la de incrementar estándares en infraestructuras, instalaciones y personal para avanzar hacia un nuevo modelo de sistema de cuidados. Recomendaciones que ya han sido incorporadas al nuevo modelo de atención centrada en la persona, recientemente aprobado, y con el que muchos centros ya vienen trabajando.

El informe identifica, además, acciones de mejora concretas que pueden contribuir no sólo a una gestión más efectiva de potenciales situaciones de pandemia, sino a un mejor funcionamiento diario de estas entidades.

El Servicio de Salud Laboral del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) asumió la coordinación ejecutiva de los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales desde el inicio de la pandemia. Esta labor se ha desarrollado activamente en los centros sociales residenciales, tanto de mayores como de discapacidad, en coordinación con los departamentos de Derechos Sociales y Salud.

El objetivo no fue otro que contribuir a una mejora de las condiciones de trabajo para profesionales de dichos centros, en materia de salud laboral, que repercutiese en una mejor atención a las personas usuarias.

Coordinación y asesoramiento

Desde el inicio de la pandemia, la labor de asesoramiento y asistencia a la actividad residencial por parte del Servicio de Salud Laboral del ISPLN se concretó en visitas a los centros de trabajo, establecimiento de cauces para el asesoramiento telemático, elaboración de protocolos y recomendaciones y participación en grupos técnicos y de coordinación. Se ha trabajado de forma conjunta y coordinada con otras unidades y servicios de los Departamentos de Salud y Derechos Sociales para dar respuesta a las diferentes situaciones, así como directamente con los propios centros residenciales y su personal. Esta estrategia de colaboración entre diferentes entidades ha sido fundamental para gestionar de forma adecuada la pandemia.

Además de los casos en personas residentes, la Memoria destaca el impacto que la pandemia ha tenido entre el personal trabajador, uno de los colectivos laborales más afectados por la enfermedad, cuestión muy relacionada con el hecho de que sean espacios colectivos de vida permanente, con personas usuarias muy vulnerables, que, en muchos casos, requieren de un contacto muy estrecho en los cuidados.

Acciones de mejora

Entre las potenciales acciones de mejora y actuaciones recomendadas, se hace referencia al papel que los Servicios de Prevención han desarrollado durante la pandemia en los centros sociales residenciales de Navarra.

Dada la estrecha relación que existe entre las condiciones laborales y la salud del personal con la salud de las personas que residen en ellos, se considera prioritario que la gestión de la prevención de riesgos laborales se integre en la gestión de la empresa o entidad.

La Memoria considera necesario, además, seguir manteniendo una vigilancia preventiva proactiva e ir generando nuevas condiciones para una atención social y sanitaria más integral y coordinada, que incluya la prevención de otros posibles riesgos futuros, conocidos y desconocidos.

Por último, se insiste en la necesidad de impulsar y mantener en el tiempo una estrategia de coordinación con todos los agentes implicados, dada la efectividad demostrada ahora en la gestión de la pandemia por COVID-19.