El SNE-NL subvencionó el año pasado en torno a 5.200 puestos de trabajo

La satisfacción de la ciudadanía subió, hasta el 7,9 sobre 10, y la de las empresas se mantuvo en un 7,8
27 de abril de 2021
videocam Presentación de la Memoria 2020 del Servicio Navarro de Empleo collections Ver galería de imágenes

El Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare, organismo dependiente del Departamento de Derechos Sociales, posibilitó el año pasado, a través de subvenciones, un total de 5.167 puestos de trabajo, prácticamente el mismo volumen que en los años 2018  (5.292) y 2019 (5.296) a pesar de la incidencia del COVID-19 en el empleo.

El Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare, organismo dependiente del Departamento de Derechos Sociales, posibilitó el año pasado, a través de subvenciones, un total de 5.167 puestos de trabajo, prácticamente el mismo volumen que en los años 2018  (5.292) y 2019 (5.296) a pesar de la incidencia del COVID-19 en el empleo.

Se trata de contratos de 3 a 12 meses e indefinidos, que sostiene a través de diferentes políticas. Del total, 643 fueron contratos en empresas o incorporaciones a empresas de Economía Social; 905 fueron nuevas altas en el Régimen de Autónomos o contratos para la conciliación de personas emprendedoras; 589 se hicieron en el marco de programas de formación u orientación; 863 en entidades locales; y 2.167 en centros especiales de empleo y empresas de inserción.

“El empleo impulsado por las administraciones públicas o de carácter más protegido permitió mitigar las crisis; evitó la ruptura de las dinámicas de intervención con colectivos vulnerables, que luego cuesta recuperar; y previno en parte el incremento del desempleo provocado por el COVID-19”, ha valorado la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, quien ha presentado este lunes la memoria del SNE-NL acompañado por la gerente, Miriam Martón.

El SNE-NL lanzó un Plan de Choque en 2020 para reorientar sus medidas con la máxima de proteger el empleo y garantizar la atención a la ciudadanía y los procesos de orientación y formación.

En cuanto al resto de políticas, hubo cerca de 47.000 personas asesoradas (se mantuvo el 86% de la atención del año anterior), cerca de 13.650 personas participaron en acciones de formación (en torno al 80% de 2019);  o 5.862 puestos de trabajo ofertados (alcanzado el 75% del año anterior). Y se incrementó el número de itinerarios de orientación y formación (6.609, un 3% más).

Asimismo, la satisfacción de la ciudadanía continuó creciendo, del 7,7 al 7,9 sobre 10. En el caso de las empresas y entidades (1.867 atendidas en total), se mantuvo, en el 7,8 sobre 10. Destaca la mejor percepción del servicio de orientación, que ha pasado en los últimos años del 6,2 (2017) al 7,7. Y en formación, que casi roza el 9 de nota, pese a las dificultades de impartición derivadas de la pandemia. El SNE-NL registró en torno a 12.000 encuestas.

“Son datos como para estar satisfechos, y es atribuible a la agilidad, flexibilidad y dedicación de las personas que integran el sistema de empleo que lidera el SNE-NL, desde personal del organismo hasta integrantes de la red de orientación, docentes y toda la red de entidades colaboradoras”, ha agradecido Miriam Martón.

No obstante, tanto la consejera como la directora gerente han subrayado la complicada situación que están viviendo las empresas y la ciudadanía a consecuencia de la pandemia, y han realizado un llamamiento para aprovechar al máximo los recursos públicos a su disposición: cursos para la cualificación y mejora profesional, ayudas al fomento del empleo, etc. Asimismo, han apostado por el nuevo Plan de Empleo y la interlocución con los agentes sociales y empresariales y los sectores empresariales y profesionales como vía para una salida lo antes posible de la crisis.

De 2020, destacan actuaciones sobrevenidas como la reordenación de los incentivos de fomento del empleo; los planes formativos en competencias digitales básicas y para formar a personal de cuidados básicos en residencias; el refuerzo formativo para personas en ERTE; o la mejora de la interlocución sectorial para garantizar la mano de obra en el campo.

En total, el SNE-NL dispuso de un presupuesto de programas de empleo de 45,1 millones de euros: el 32% destinado a personas con discapacidad y un 7% para inclusión sociolaboral; un 25% para acciones de formación; y el resto para orientación, emprendimiento y Economía Social. Para 2021, el presupuesto propio para programas parte con 45,9 millones de euros. Y asciende a los 49,04 si se tienen en cuenta otros gastos corrientes e inversiones. “En total, disponemos de cerca de un 3% más de presupuesto, que asciende al 8% si se tienen en cuenta 2,5 millones de euros que va a gestionar Educación debido al traspaso de competencias”, ha aclarado Martón.

Para 2021, el SNE-NL pondrá el acento en las empresas. “El SNE-NL, tras años de capitalización y mejoras en los servicios de orientación y formación y una maduración de los sectores empresariales, se va a acercar a las firmas, a través de prospecciones y el refuerzo de la formación sectorial y directiva”, ha explicado Martón.

Otros retos son aprobar el nuevo Plan de Empleo – alguna de cuyas medidas ya está implantando, como la reordenación de los incentivos a empresas, el plan de digitalización o medidas específicas para colectivos menos favorecidos -, y gestionar los fondos adicionales que lleguen de España o europeos para contribuir a la creación de empleo en esta época de crisis.

Durante 2020, el número de personas con las que el SNE-NL realizó algún trámite se incrementó en un 58%, hasta alcanzar las 141.760. Ello se debió a registros realizados para personas en ERTE. El volumen de personas distintas desempleadas registradas a lo largo del año creció apenas un 3,4%, lo que corrobora que la pérdida de empleo ha sido, fundamentalmente, empleo temporal.

Datos destacados

El SNE-NL dio algún tipo de servicio a 80.435 personas.

Específicamente, la información y orientación se proporcionó a todas las personas que lo requirieron, 46.700. El SNE-NL llevó la atención al día, preferentemente no presencial, gracias a un proceso de simplificación y el refuerzo de los canales de atención ciudadana.  El programa más intensivo de orientación, los itinerarios, subió ligeramente el número de personas atendidas, 6.609, un 3% más.

En Formación, el organismo alcanzó en torno al 80% de participantes y cursos respecto a 2019, con una batería muy destacada de medidas (formación on line, refuerzo de convocatorias, flexibilidad, capacitación de docentes, etc).

Los servicios de orientación y formación trabajaron de forma coordinada, con apoyo de otros agentes públicos, para garantizar la cobertura de las necesidades de cuidados básicos en residencias y para ofrecer un plan de choque en competencias digitales básicas. Cerca de 1.500 personas entre los dos programas. 

El empleo en centros especiales (discapacidad) y empresas de inserción sociolaboral (procesos de inclusión) pasó de 2.078 puestos, incluidos técnicos, a 2.131, y se están recogiendo los frutos de incrementos presupuestarios y  de inversión y cambios legislativos para favorecer la creación y ampliación de estos recursos.

El SNE-NL continuó con la estrategia de mejora de la gestión y de los servicios: se mantuvo la inversión en infraestructura informática, se dotó por primera vez de un Plan de Evaluación e innovó en programas de orientación, y realizó labores de seguimiento para verificar el correcto uso de las subvenciones o el acceso a los servicios de personas que están obligadas.

En cuestión de género, las mujeres acceden más a los servicios de orientación y formación (cerca del 53%), pero en las acciones que conllevan contratos, su participación es del 40%, pese a que el SNE-NL incentiva con más ayudas su presencia.