El Gobierno de Navarra entrega a su familia los restos de un fugado del Fuerte de San Cristobal, recuperado en una exhumación en 2018

La hija de Leoncio de la Fuente Ramos, asesinado en 1938 en Larrasoaña, ha participado en el acto junto a Paulina Lizoain, cuyo testimonio fue clave para la localización de la fosa
28 de agosto de 2020
La hija de Leoncio, Paula de la Fuente,  recibe los restos de su
  padre de manos de la consejera Ollo.
camera_alt La hija de Leoncio, Paula de la Fuente,  recibe los restos de su padre de manos de la consejera Ollo.  Descargar imagen collections Ver galería de imágenes

El Instituto Navarro de la Memoria del Gobierno de Navarra ha devuelto a su familia, 82 años después, los restos de Leoncio de la Fuente Ramos, uno de los presos que protagonizó la fuga del Fuerte de San Cristobal y que posteriormente fue fusilado en Larrasoaña en mayo de 1938.

Su cuerpo, que fue localizado y recuperado en una exhumación en 2018, fue posteriormente identificado gracias a la investigación genética del Banco de ADN de Navarra, lo que ha permitido entregárselo a sus familiares en un acto que se ha celebrado esta mañana en el Archivo Real y General de Navarra.

En el encuentro, ha participado la consejera de Relaciones Ciudadanas Ana Ollo, junto a Paula de la Fuente, hija de Leoncio, junto con su hija y su nieta, quienes han podido encontrarse con Paulina Lizoain, testigo de los hechos y cuyo testimonio fue clave a la hora de localizar y poder exhumar la fosa.

El acto ha contado, además, con la presencia del director general de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, Martín Zabalza; el director del Instituto Navarro de la Memoria, Josemi Gastón, y Paco Etxeberria y Lourdes Herrasti de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

El trabajo del laboratorio de Nasertic, encargado de los trabajos de investigación genética del Banco de ADN de Navarra, ha sido fundamental para lograr la identificación de Leoncio de la Fuente a finales del mes de junio, posible gracias a las muestras genéticas de su hija, contacto facilitado por la Asociación Txinparta, que estableció la relación con la familia.

Durante el acto, la consejera Ollo ha destacado que “es momento de ratificar el compromiso con las políticas públicas de memoria, con las exhumaciones y las identificaciones, trabajo que continuaremos sin descanso”. Además, ha querido reconocer y resaltar la labor de las personas y colectivos que han hecho posible la exhumación y  la entrega de los restos de Leoncio.

Paulina Lizoain, testimonio clave

En la localización de la fosa fue clave el testimonio de Paulina Lizoain, entonces una niña, que fue testigo del enterramiento de aquellos hombres. Paulina, que ha asistido al acto, ha protagonizado uno de los momentos más emotivos al encontrarse con Paula de la Fuente, hija de Leoncio. Así, estas dos mujeres de alrededor de 90 años han podido al fin conocerse.

Leoncio de la Fuente Ramos, preso en el Fuerte de San Cristóbal, fue asesinado junto con otros tres fugados en mayo de 1938, y no fue hasta julio de 2018 cuando sus restos fueron localizados y exhumados en las proximidades de Larrasoaña.

Leoncio de la Fuente, natural de Fresno el Viejo (Valladolid), formaba parte del grupo de 795 presos que el 22 de mayo de 1938 protagonizaron una de las fugas más numerosas de las que se tiene noticia. La posterior persecución se convirtió en una verdadera masacre. La mayoría fueron detenidos, y muchos conducidos de nuevo al fuerte. Sin embargo, de manera aleatoria, 206 fueron asesinados tras ser capturados. Ese fue el caso de Leoncio de la Fuente y sus, todavía, desconocidos compañeros de fuga. Detenidos en Larrasoaña, fueron asesinados y enterrados en las inmediaciones del cementerio de la localidad.

Además del acto de entrega de los restos, los asistentes han tenido la oportunidad de realizar una visita al Fuerte de San Cristobal, el penal en el que se produjo la fuga, y a la fosa de Larrasoaña donde el investigador Fermín Ezkieta, de la mano de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, ha explicado detalles de la fuga y del proceso de exhumación.