Pamplona acogerá un encuentro ministerial sobre igualdad durante la presidencia de turno de la Unión Europea

La consejera Ollo ha reclamado en el Pleno de la Conferencia para Asuntos Relacionados con la UE incorporación durante esa presidencia de líneas de trabajo sobre el ámbito de los espacios transfronterizos
29 de julio de 2022
La consejera Ollo, en el Pleno de la CARUE.
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Navarra es una de las comunidades seleccionadas para albergar algunas de las principales reuniones que tendrán lugar durante la presidencia de turno de la Unión Europea, tal y como se ha dado a conocer en el Pleno de la Conferencia para Asuntos Relacionados con la Unión Europea (CARUE), que se ha celebrado hoy en Leioa (Bizkaia), para tratar los preparativos y que ha contado con la participación de la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, quien ha acudido acompañada por el director del Servicio de Cooperación Interregional y Ciudadanía Exterior, Pello Pellejero.

La consejera ha mostrado su satisfacción por la elección de Pamplona / Iruña para la celebración de esa reunión, y además ha pedido en su transcurso que se incorpore a la presidencia de la UE, que tendrá lugar en el segundo semestre de 2023, “una política de impulso de los espacios transfronterizos”.

Previamente, el Comité Organizador de la Presidencia aprobó el listado de ciudades que el Gobierno de España propondrá, en coordinación con las comunidades autónomas y autoridades locales respectivas, para acoger los distintos eventos, entre los que, tal y como se ha transmitido hoy, se incluye un encuentro de ministros europeos para debatir sobre igualdad, que tendrá lugar los días 24 y 25 de noviembre de 2023 en Pamplona. El mencionado Comité es un órgano adscrito a la Presidencia del Gobierno de España, que se encarga de la planificación, coordinación y ejecución de las actividades de las administraciones públicas en este ámbito.

El objetivo final es acercar Europa a toda la ciudadanía, y hacer visible a Europa y al mundo la riqueza y la diversidad del Estado, algo que, tal y como ha destacado la consejera, concuerda con el Plan de Acción Exterior de la Comunidad Foral, uno de cuyos ejes principales es precisamente “Navarra en Europa”. Un plan cuya vigencia se extiende hasta el año 2024 y que tiene como misión principal posicionar a la comunidad en el contexto internacional fomentando la visibilización de los agentes locales en Europa y promoviendo la presencia de los mismos en instituciones y redes europeas. Está también en sintonía, ha dicho, con “el empeño departamental por alinear las políticas propias con Europa, en el marco de un Gobierno que apuesta por co-diseñar el futuro y co-crearlo a través de modelos colaborativos”.

Pamplona es, por tanto, una de las ciudades que integran la relación, que incluye también Cádiz, Córdoba, Granada y Sevilla, en Andalucía; Albacete y Toledo, en Castilla-La Mancha; León y Valladolid, en Castilla y León; Barcelona y Tarragona, en Cataluña; Santiago de Compostela y Vigo, en Galicia; y Bilbao y San Sebastián, en la Comunidad Autónoma Vasca. El resto de ciudades son Cáceres (Extremadura), Gijón (Asturias), Las Palmas de Gran Canaria (Canarias), Logroño (La Rioja), Madrid, Murcia, Palma de Mallorca (Baleares), Santander (Cantabria), Valencia (Comunidad Valenciana) y Zaragoza (Aragón).

Participación de las comunidades 

El sistema constitucional atribuye a las comunidades autónomas competencias que, como consecuencia de la integración en la Unión Europea, resultan afectadas por las decisiones de las instituciones comunitarias. Esta situación ha suscitado, igual que en otros Estados miembros políticamente descentralizados, la cuestión de la participación de las comunidades autónomas en la formación de la voluntad estatal ante las instituciones comunitarias.

Por ello, desde la última década del siglo pasado, comienzan a ponerse en marcha diferentes instrumentos de cooperación entre el Estado y las comunidades autónomas, con objeto de articular la participación de éstas en los asuntos europeos que les afectan. Dichos instrumentos de cooperación son muy similares a las actuaciones puestas en práctica en otros Estados miembros, como es el caso de Alemania, Austria o Bélgica.

El proceso de participación de las comunidades ha ido ampliándose progresivamente a partir de la creación de la Conferencia de Asuntos Relacionados con la Unión Europea (CARUE), que celebró su primera reunión en 1989. Este órgano acordó cambiar su anterior denominación de Conferencia para Asuntos Relacionados con las Comunidades Europeas (CARCE) por la de Conferencia para Asuntos Relacionados con la Unión Europea (CARUE) en 2010.