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1. Presentación

La ampliación de la zona regable de la primera fase del Canal de Navarra comprende 15.275 hectáreas pertenecientes a las localidades de Andosilla, Azagra, Berbinzana, Cárcar, Falces, Funes, Larraga, Lerín, Lodosa, Mendigorría, Miranda de Arga, Oteiza, Peralta, San Adrián y Sesma. El proyecto incluye la construcción de las conducciones de agua desde la toma del canal hasta los terrenos elegidos, así como la concentración parcelaria y la transformación en regadío de las parcelas.

En la actualidad, esta área presenta en sus dos terceras partes regadíos tradicionales con estructuras obsoletas o regadíos con elevados costes y energéticos. Además, experimenta problemas de agua en épocas de estiaje, especialmente en la obtenida del río Ega. Su transformación va a suponer una mejora en la productividad y competitividad de las explotaciones.

La puesta en riego de estos terrenos ha sido posible gracias a que los regantes de la primera fase del Canal de Navarra han realizado un esfuerzo inversor para instalar modernas técnicas de riego que consumen menos agua. En concreto, el gasto es del orden de 5.000 m3/ha. Frente a la dotación de 6.400 m3/ha. Otorgados por la Confederación Hidrográfica del Ebro.

2. Actuaciones

En los nuevos regadíos del Arga y el Ega se van a llevar a cabo tres tipos de actuaciones:

- Modernización de regadíos tradicionales en 6.005 ha, que se regarán sin costes energéticos gracias a la cota disponible en el Canal de Navarra.

- Creación de nuevos regadíos. Se transformarán 5.431 ha de secano existentes. El 92% se regará sin costes energéticos y un 8% con bombeo aprovechando líneas eléctricas ya construidas.

- Reducción de costes energéticos. En 3.839 ha de regadíos construidos en las dos últimas décadas se reducirá el coste energético, gracias a la mejora de los sistemas de bombeo. Esto supone un ahorro medio de 120 euros/ha por año; es decir, alrededor de medio millón de euros anuales de ahorro para los regantes.

El agua será conducida desde la toma del Canal de Navarra a la nueva zona regable a través de un ramal de 21,4 kilómetros. Además de la conducción general, se llevará a cabo la transformación en regadío de las parcelas, con las correspondientes obras de redes de tuberías, caminos y desagües. Como paso previo se realizará la concentración parcelaria de los terrenos.

Las obras se iniciarán antes de que finalice 2014 y culminarán en 2018. Está previsto que en 2015 puedan comenzar a cultivarse las primeras parcelas de regadío.

El proyecto será ejecutado por la empresa Aguas de Navarra SA, que resultó ganadora del concurso convocado para la construcción de las obras, explotación y mantenimiento de la zona regable durante 30 años.

3. Beneficios

Durante la construcción y transformación de las parcelas (2014-2018), se estima que proporcionará empleo directo de manera simultánea a 500 personas en el periodo de máxima actividad de las obras.

Además, supondrá una importante revalorización del área transformada. Concretamente, el valor de la producción anual en el sector primario de las 15.275 ha antes de la actuación alcanza alrededor de 24 millones de euros. Cuando la zona regable esté terminada, el valor de la producción anual alcanzará en torno a 45 millones de euros.

Respecto al beneficio obtenido por las explotaciones agrarias (contabilizando los costes del agua y las amortizaciones de las inversiones), se estima que pasará de los 7,12 millones de euros a los más de 16 millones de euros.

En cuanto al VAB total (agrario y agroindustrial) generado por la actuación, se calcula que ascenderá a 84,8 millones de euros. Se prevé la creación y/o consolidación de entre 600 y 1.300 empleos, según sea la orientación productiva futura de la zona, ya que en ella pueden establecerse más de 50 cultivos diferentes y más de 100 combinaciones de cultivos con zonas que pueden superar con facilidad el 20% de dobles cosechas.

Los nuevos regadíos dispondrán, además, de un agua de calidad, procedente de Itoiz, que contrasta con los graves problemas de calidad de la obtenida del río Ega en verano y en menor medida en el río Arga en estiaje.

En definitiva, la nueva zona regable consolidará el sector agroalimentario, que da empleo en la Comunidad Foral a 25.000 personas.

A ello se suman también los beneficios de equilibrio territorial y los beneficios medioambientales. Los nuevos sistemas de riego permitirán ahorrar 26,7 hectómetros cúbicos al año. Este caudal será liberado en los ríos Arga y Ega, consiguiendo así un aumento del agua circulante en ambos cauces y en el Aragón. Ello servirá para cumplir los criterios de la Directiva Marco de Agua y contribuirá a evitar el peligro de desertización que afecta a la mitad sur del territorio navarro, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

4. Los sectores

 

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