Pamplona, 22-27 febrero 

Heterodocsias: Basilio Martín Patino

Basilio Martín Patino
(Lumbrales, Salamanca, 1930).

Estudia Filosofía y Letras en Salamanca. Director-Realizador por la Escuela Oficial de Cine de Madrid. Tras los primero cortos, El noveno y Torerillos, que obtienen premios en Oberhausen, Londres, Bilbao, etc, Martín Patino dirige en 1966, su primer largometraje de ficción: Nueve cartas a Berta, Concha de Plata en el Festival de San Sebastián.

En 1971, realiza Canciones para después de una guerra, seleccionada por la International Film Exhibition of Hollywood y estrenada con gran éxito de crítica y público en 1976. Esta película fue seleccionada en 2003 para representar a España en el proyecto "Docs in Europe".

Queridísimos Verdugos y Caudillo, de 1973 y 1974, fueron realizadas clandestinamente y ambas encontraron un primer reconocimiento en el extranjero. La primera fue Primer Premio del Festival de Cine de Taormina, y la segunda fue proyectada fuera de concurso en los Festivales de Berlín, Londres y Karlovy Vary.

En 1980 realiza su primer montaje videográfico Hombre y ciudad: Música e imágenes sobre Madrid. A partir de ahí realiza abundantes producciones audiovisuales que tienen muchas veces el destino de integrarse en exposiciones importantes. Así, por ejemplo Retablo de la Guerra Civil Española, Inquisición y Libertad, El Nacimiento de un nuevo Mundo y El Horizonte Ibérico.

En 1985 retorna al cine con Los paraísos perdidos que compite en la Sección Oficial en la Mostra de Venecia. Dos años después, Madrid, obtiene el Gran Premio Internacional de Cine de Autor de Bérgamo. En esa película se vislumbra ya el cuestionamiento sobre la verdad, el realismo, la ficción y el documento que Martín Patino desarrollará plenamente en La seducción del caos (1991) y que de alguna manera abre un nuevo periodo de investigación en su carrera.

Un ejemplo magnífico de esta línea de trabajo es la serie Andalucía, un siglo de fascinación, compuesta por siete largos, que Martín Patino concluye en 1996.

En 2002 la Semana Internacional de Cine de Valladolid le dedicó una retrospectiva y le concedió la Espiga de Oro por toda su obra. Es mismo año, en el Festival de San Sebastián, Martín Patino había estrenado Octavia, la última película de largometraje que ha dirigido hasta la fecha.

El 7 de Noviembre la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España le hizo entrega de la Medalla de Oro 2005 concedida a Basilio Martín Patino "en reconocimiento a una obra que representa los valores imperecederos de la apuesta por un cine inteligente, complejo, e inmerso en la realidad y la evolución de un país".