Pamplona, 22-27 febrero 

Homenaje a Pío Caro Baroja


Pío Caro Baroja

La honradez, elegancia y coherencia en su dedicación profesional a la dirección de documentales, y su labor como primer documentalista etnográfico en España asesorado por un antropólogo sitúan a Pío Caro Baroja en un lugar relevante de la cinematografía española como pionero del documental etnográfico.

En 1953 emigró a México tras estudiar derecho en Madrid. Allí dio sus primeros pasos en el mundo del cine donde colaboró con Manuel Altolaguirre, Emilio Fernández y el fotógrafo y documentalista de origen alemán Walter Reuter. Sus primeros trabajos como director fueron Carnaval de Tepotzotlán (1955) y Fiesta Vasca en México (1956), cortometrajes documentales donde ya se presiente las líneas maestras de lo que sería su filmografía.

En 1964, junto con su hermano Julio Caro Baroja, crea la productora Documentales Folklóricos de España. Este hecho puede ser considerado como el nacimiento de un auténtico cine documental etnográfico en el país.

Desde entonces, hasta comienzos de los años 80, ha realizado cerca de 40 películas, donde destacan Navarra, las cuatro estaciones (1972) y Guipúzcoa (1980). Ha realizado documentales y dirigido series para No-Do, Televisión Española y diversas instituciones, casi siempre dentro del documentalismo etnográfico.

Apasionado por el neorrealismo italiano, ha escrito el libro El neorrealismo cinematográfico italiano (1955). Crítico de cine en el periódico Claridades de México, también colaboró con la revista italiana Cinema Nuovo y la española Objetivo editada por Barden y Berlanga. En 1957 publica Estructuras fundamentales del cine, una recopilación de las críticas cinematográficas y de sus impresiones sobre la estética del cine.

Pío Caro Baroja, además de cineasta, es escritor y editor. Hombre de una magnífica formación humanística, ha dedicado una inagotable actividad a lo largo de su vida a la memoria y al legado cultural de su familia: Caro Raggio y Baroja y Nessy.