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Vigilancia de la contaminación

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Cualquier nivel de inmisión que establezca la normativa debe ser suficientemente reducido como para garantizar una calidad adecuada del aire. La vigilancia de estos niveles se lleva a cabo en núcleos urbanos; por otro lado, los grandes focos emisores deben mantener su propio sistema de control de emisiones.

Además de lo anterior, hay que considerar que los niveles de inmisión en un área concreta pueden variar según las emisiones del entorno y las condiciones meteorológicas que pueden tanto difundir los contaminantes de estas emisiones como aportar contaminantes de puntos de emisión lejanos. También varían las emisiones según las actividades industriales y de circulación de vehículos que se lleven a cabo en la zona. Como consecuencia de todo ello, será posible detectar diferencias diarias y estacionales en los valores de inmisión de los diferentes contaminantes.

La contaminación se controla mediante muestreos en los que se obtiene una muestra de aire que es posteriormente analizada en función de varios parámetros ambientales (usualmente temperatura y humedad relativa del aire, presión, dirección y velocidad del viento y existencia o no de precipitación) y de varios contaminantes (normalmente, como mínimo, partículas en suspensión -estableciendo en este caso, además, clases de tamaño-, monóxido y dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y dióxido de azufre). Se utilizan procedimientos analíticos para determinar cualitativa y cuantitativamente la presencia en el aire de uno o más contaminantes.

La estandarización de la toma de medidas incluye predeterminar los puntos de muestreo, estableciendo su número y ubicación, atendiendo a diversos factores: focos de emisión, tanto móviles como fijos, características demográficas, meteorológicas, topográficas y urbanísticas de la zona y la posible existencia de zonas sensibles.

Los métodos de medición de la contaminación permiten evaluar la concentración de un contaminante atmosférico determinado y se pueden clasificar en continuos, en caso de que las medidas se obtengan y analicen en el punto de muestreo a partir de estaciones automatizadas que obtienen datos de manera ininterrumpida, o discontinuos, que serían aquellos en que se obtiene una muestra en un punto preestablecido, siendo analizada en otro lugar. Por otro lado, las mediciones pueden llevarse a cabo directamente en los focos de emisión, en caso de interesar los datos procedentes de un foco que se presuponga sea un importante emisor de contaminantes, o en los de inmisión, en cuyo caso serían establecidos fundamentalmente por un interés sanitario o ambiental.

Por otro lado, los muestreos, en relación a su distribución temporal, pueden ser continuos, en períodos generalmente anuales, por medio de estaciones automáticas, periódicos, si atienden a calendarios preestablecidos, o puntuales, si se llevan a cabo en momentos definidos, por causas concretas.

Hasta el momento solamente se ha legislado acerca de un reducido número de contaminantes (benceno, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, ozono y partículas). No obstante, la previsión acerca de la evolución de la normativa europea permite afirmar que se va a incrementar el número de contaminantes incluido en la legislación.

Los efectos que pueden causar los contaminantes atmosféricos dependen de la relación existente entre la dosis y la exposición al contaminante; tan nocivo puede resultar un nivel de inmisión crónico y moderado como un nivel alto durante un reducido periodo de tiempo. Por consiguiente, la legislación incluye unos valores máximos de concentración de contaminantes para diferentes períodos de tiempo:

Las directivas europeas sobre contaminantes incluyen varios tipos de valores:

En general, se fijan los valores límite y guía a partir de la media (es decir, de la suma de todos los valores medidos dividido por el número total de valores), la mediana (que es el punto central de los valores, ordenados de menor o mayor o la semisuma de los dos centrales, si el número total de valores es par) y el percentil 98, que sería un valor tal que fuera superior al 98% de los valores, ordenados de menor a mayor.

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