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10-01379

  • Nº Expediente 10-01379
  • Nº Resolución 06352/10
  • Fecha resolución 28-07-2010
  • Sección TAN Segunda
  • Materia 1
    • Haciendas Locales; Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras 7;7.7
  • Materia 2
  • Materia 3
  • Materia 4
  • Disposición 1
    • Norma Ley Foral
    • Título Ley Foral 2/1995, de 10 de marzo, de Haciendas Locales de Navarra
    • Tipo 1
    • Número 167; 170
  • Disposición 2
    • Norma
    • Título
    • Tipo
    • Número
  • Disposición 3
    • Norma
    • Título
    • Tipo
    • Número
  • Disposición 4
    • Norma
    • Título
    • Tipo
    • Número
  • Tema

    Liquidación del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras, por la construcción de una granja de engorde de pollos.

  • Resumen

    Base imponible del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras: la base imponible del impuesto no viene constituida por el valor total de una inversión, pues debe excluirse el coste de lo instalado, aparatos, maquinaria, elementos industriales, etc. En el proyecto técnico están incluidos todos esos conceptos junto a los gastos generales, beneficio industrial, IVA, y otros, pero a efectos fiscales debe deducirse ese valor de lo instalado, dejando sólo aquellos aspectos que inciden en el urbanismo. Instalaciones de ventilación, calefacción y refrigeración, constituyen instalaciones generales de la nave en cuestión, por mucho que sean específicas para una granja avícola y que no se requiera para granjas de otro tipo de ganado, mientras que las instalaciones puramente ganaderas, como comederos y bebederos, son necesarias en el proceso productivo pero ajenas al urbanismo, que no deben figurar en la base imponible de impuesto.

  • Sentido de la Resolución
    • Estimación parcial
  • Contencioso Administrativo
    • Nº Recurso 1 10-00388
    • Organo Judicial 1 Juzgado de lo contencioso administrativo nº2
    • Sentencia fecha 1 24-09-2012
    • Sentido fallo 1 Revocatorio resol. TAN
    • Nº Recurso 2
    • Organo Judicial 2
    • Sentencia fecha 2
    • Sentido fallo 2
    • Apelación
    • Sentencia fecha - Apelación
    • Sentido fallo - Apelación
  • Resolución

    Visto por la Sección Segunda del Tribunal Administrativo de Navarra, integrada por los Vocales que al margen se expresan, el expediente del recurso de alzada número 10-1379, interpuesto por DON ………… contra resolución de la Alcaldía del AYUNTAMIENTO DEL VALLE DE YERRI de fecha 14 de enero de 2010, por la que se estima parcialmente el recurso de reposición interpuesto contra liquidación aprobada mediante resolución de la propia Alcaldía de fecha 9 de diciembre de 2009, sobre Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras.

    Ha sido Ponente doña María-Jesús Moreno Garrido.

    ANTECEDENTES DE HECHO

    1º.- Se interpone el presente recurso de alzada contra resolución de la Alcaldía del Ayuntamiento del Valle de Yerri, de 14 de enero de 2010, por la que se estima parcialmente el recurso de reposición interpuesto contra liquidación del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras, aprobada el 9 de diciembre de 2009, por la construcción de una granja de engorde de pollos.

    El recurrente alega lo que estima oportuno en defensa de sus pretensiones, y a las que luego haremos referencia, y termina solicitando que, con la estimación del recurso, se anule la resolución impugnada y se ordene al Ayuntamiento practicar una nueva liquidación en la que se excluya de la base imponible el capítulo del proyecto “Maquinaria e instalaciones ganaderas”. 

    2º.- El Ayuntamiento del Valle de Yerri ha remitido el expediente administrativo en el que constan los antecedentes acreditativos de su actuación junto a un informe en defensa de la misma en el que solicita la desestimación del recurso de alzada.

    3º.- No se ha propuesto por ninguna de las partes la práctica de diligencias de prueba en apoyo de sus pretensiones.

    FUNDAMENTOS DE DERECHO

    PRIMERO.- El recurrente manifiesta que interpuso recurso de reposición contra la liquidación del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras girada por la construcción de una granja de engorde de pollos, en cuanto que incluía indebidamente una serie de capítulos del presupuesto presentado, concretamente el de “Maquinaria e instalaciones ganaderas”, por un importe de 22.165 €, el capítulo de “Seguridad y Salud obra”, por importe de 775 €, y el capítulo “Seguridad y Salud”, por importe de 300 €. 

    Que mediante la resolución aquí impugnada se estimó en una pequeña parte el recurso interpuesto, en cuanto que admitió la no inclusión de los capítulos relativos a la seguridad y salud, manteniendo el de Maquinaria e Instalaciones ganaderas.

    Que considera que la sentencia del Tribunal Supremo que cita el Ayuntamiento (de 5 de octubre de 2004), se refiere a instalaciones empotradas que se integran en la edificación, mientras que las objeto del capítulo, que considera indebidamente incluido, (Instalación de ventilación, instalación de calor, instalación de comederos, instalación de bebederos, instalación de luz e instalación de refrigeración), corresponden a maquinaria móvil que se pueden trasladar sin efectuar obra, y sin que por ello la granja pierda su función, siendo perfectamente posible sustituir esos elementos por otros de otras características técnicas para que, en vez de granja de pollos, sea utilizada para ganado porcino, vacuno o cunícola.

    Que las instalaciones que proveen de servicios esenciales para su utilización (fontanería, instalación eléctrica, extintores, etc.), se recogen en otro capitulo sobre el que se ha girado el impuesto y nada se ha objetado.

    Solicita que la base imponible sobre la que se debe girar el impuesto sea de 93.315,6 € (descontados los 22.165 € indebidamente incluidos), y la nueva cuota de 2.799,47 €, en lugar de 115.480 € de base y una cuota de 3.464,42 €.

    El Ayuntamiento, por su parte, remitiéndose al informe jurídico emitido por Secretaría para la resolución del recurso de reposición, manifiesta que el Tribunal Supremo estableció un criterio útil en su sentencia de 5 de octubre de 2004, dictada para la unificación de doctrina, en la que dispuso: “como ya se ha declarado, entre otras, en las sentencias de esta misma Sección y Sala de 15 de febrero de 1995 ( RJ 1995, 1019)  y 14 de febrero ( RJ 2003, 3088)  y 16 de diciembre de 2003 ( RJ 2004, 123)  (sentencias que, al ser, en el punto controvertido, de igual tenor que la que ha sido objeto de impugnación, pueden determinar, también, la falta de predicamento del recurso, al «existir doctrina legal sobre la cuestión» conforme con la admitida en la sentencia de instancia), es evidente que, para la inclusión del importe de los aparatos elevadores o ascensores en la base imponible del ICIO, basta que, además de lo declarado con una clara precisión técnico jurídica en la sentencia aquí recurrida, lo esencial es que tales instalaciones, aparte de inseparables de la obra (de las viviendas, en este caso), figuren en el mismo proyecto de ejecución que sirvió de base para obtener la licencia de obras (como en este supuesto de hecho acontece), pues no puede reducirse la obra sometida al ICIO a la que integran las partidas de albañilería (cimentación, estructura, muros perimetrales, forjados, cubiertas, tabiquería, etc.), sino que alcanza también a aquellas instalaciones, como las de electricidad, fontanería, saneamiento, calefacción, aire acondicionado centralizado, ascensores y cuantas normalmente discurren por conducciones empotradas, y sirven, además, para proveer a la construcción de servicios esenciales para su habitabilidad o utilización.”

    SEGUNDO.- La cuestión que se discute en la presente alzada se refiere exclusivamente a fijar la base imponible del Impuesto de Construcciones, Obras e Instalaciones por la construcción de una nave para una granja de engorde de pollos, delimitando los conceptos que deben considerarse y sobre los que discuten las partes, a los efectos de calcular la cuota tributaria resultante.

    Dispone el artículo 167 de la Ley Foral 2/1995, de 10 de marzo, de Haciendas Locales de Navarra, que el hecho imponible del tributo lo constituye "la realización, dentro del término municipal, de cualquier construcción, instalación u obra para la que se exija la obtención de la correspondiente licencia de obras o urbanística...". El artículo 170.1 siguiente refiere que la base imponible "está constituida por el coste real y efectivo de la construcción, instalación u obra".

     La redacción es prácticamente idéntica a la correlativa que formula la Ley de las Haciendas Locales aplicable a municipios del régimen común, de ahí que la jurisprudencia dictada en base a esta norma legal sea perfectamente trasladable a Navarra en cuanto a la configuración del elemento tributario sobre el que se plantea la controversia. En ambas leyes fiscales la base del tributo no viene constituida por el valor total de una inversión, sino que debe excluirse el coste de lo instalado: equipos, aparatos, maquinaria, elementos industriales, etc. Lo que grava el impuesto es el coste real y efectivo de la instalación, lo que cuesta la colocación y puesta en funcionamiento, pero no el de los elementos industriales instalados.

    Respecto a la base imponible del tributo, la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 18 de junio de 1997 (RJ 4827), remitiéndose a la jurisprudencia consolidada, sostiene lo siguiente: "Aun cuando el artículo 103.1 LHL parezca considerar como base imponible del ICIO, tratándose de instalaciones, el coste de éstas, el concepto ha de depurarse en atención a la definición del hecho imponible, puesto que la base imponible no puede comprender la valoración de una manifestación de capacidad contributiva no incluida en la determinación de aquél y lo que el artículo 101 LHL sujeta al ICIO es la realización de instalaciones siempre que para ello se exija la correspondiente licencia de obras o urbanística, lo cual remite a los artículos 178 de la Ley del Suelo y 1.º del Reglamento de Disciplina Urbanística, pero no en toda su extensión sino únicamente en cuanto se trate de una actividad de transformación del terreno necesaria para la colocación de las instalaciones industriales. Como ya ha declarado esta Sala, en Sentencias de 3 abril, 29 mayo y 28 junio 1996 (RJ 1996/3149, 1996/4338 y 1996/4972), el objeto del ICIO no está constituido por el valor de lo instalado sino por el coste de su instalación. Aunque la asignación de usos pormenorizados al suelo sea una de las funciones de la actividad urbanística planificadora y su control dé lugar, en su caso, a licencias urbanísticas, las autorizaciones, para el funcionamiento de industrias como, en general, las de apertura y funcionamiento de empresas y locales, no determinan la sujeción al ICIO del acto sometido a control, porque ese acto no corresponde a la realización de una construcción, instalación u obra, de los descritos en el artículo 101 de la Ley de Haciendas Locales".

     En el mismo sentido, la sentencia de la Sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra de 13 de marzo de 2000 (JT 2000,530), que resuelve la cuestión sobre el alcance del precepto con cita profusa de la jurisprudencia del Tribunal Supremo aplicable a la materia. Dice así: "(...) el debate que se suscita en estos autos se encuentra resuelto, desde hace ya tiempo, por numerosos pronunciamientos de la Sala de esta Jurisdicción del Tribunal Supremo en los que -interpretando el concepto de «coste real y efectivo de la construcción, instalación u obra», con que el artículo 170.1 de la Ley Foral 2/1995, define la base imponible del ICIO- se afirma que por tal a de entenderse no el presupuesto o cantidad total que la recurrente ha de satisfacer en la realización de la construcción, instalación u obra, sino sólo el coste de ejecución material, liberado, por tanto, el citado presupuesto de partidas tales como: a) los gastos generales; b) el beneficio industrial del contratista; c) los honorarios de profesionales; d) el IVA repercutido por el constructor; e) los estudios relativos a seguridad e higiene en el trabajo; y, f) los importes correspondientes a equipos, maquinaria e instalaciones construidos por terceros fuera de la obra e incorporados a ella, en el sentido de no computar el valor de lo instalado aunque sí el coste de su instalación (SSTS 15-3-1995 [RJ 1995, 2482]; 3-4-1996 [RJ 1996, 3149]; 18-6-1997 [RJ 1997, 4827]; y, en especial, por haber sido dictada en recurso de casación para la unificación de doctrina, la de 24-5-1999 [RJ 1999, 3618)".

     En definitiva, la base imponible del impuesto no viene constituida por el valor total de una inversión, pues debe excluirse el coste de lo instalado, aparatos, maquinaria, elementos industriales, etc. Lógicamente en el proyecto técnico están incluidos todos esos conceptos junto a los gastos generales, beneficio industrial, IVA, y otros, pero a efectos fiscales debe deducirse ese valor de lo instalado dejando sólo aquellos aspectos que inciden en el urbanismo.

    TERCERO.-  Ciertamente, como señala la sentencia del Tribunal Supremo a que se remite el informe municipal, existen casos en los que el proyecto constructivo incluye el importe de las instalaciones cuando éstas son partes inseparables a efectos urbanísticos, como los son todas las inherentes a determinadas edificaciones residenciales: calderas de calefacción, electricidad, aire acondicionado, antenas de televisión, fontanería o ascensores, pues esos elementos son obligados en la edificación de viviendas, y sin ellos tales edificaciones no podrían ser calificadas como residenciales ni podrían otorgárseles cédulas de habitabilidad, al carecer de esos servicios esenciales e inherentes. Pero en esos casos estamos en el terreno propio del urbanismo, de ahí que el proyecto se ha de someter a licencia de obras (no de actividad clasificada) y debe contener todas esas instalaciones esenciales pues, en caso contrario, tal licencia urbanística no podría otorgarse.

     En el mismo sentido, las naves industriales (o en este caso, nave ganadera) deben disponer, con carácter general, de las instalaciones necesarias para su uso: electricidad, saneamiento, conducciones de agua potable, telefonía, etc., pues son inherentes y están implícitas en toda licencia de obras de construcción de naves industriales con independencia de la actividad concreta que se desarrolle en su interior. Sin embargo, otras instalaciones propias y necesarias para el desarrollo de determinados procesos industriales o ganaderos, deben ser consideradas de forma distinta pues quedan al margen de la regulación legal del impuesto, al no ser siempre preceptiva la licencia de obras en el caso de que la maquinaria y restantes instalaciones no precisen de obras de ningún tipo, aunque se hallen sometidas al régimen de autorizaciones de la legislación medioambiental; y, en caso de que la licencia de obras fuera necesaria, la exacción del tributo no debe incluir el coste de lo instalado.

     Ese es el alcance, y no otro, del artículo 189.1 de la Ley Foral 35/2002, de 20 de diciembre, de Ordenación del Territorio y Urbanismo, que se refiere exclusivamente a las licencias de obras que precisan las instalaciones inherentes a cada edificación. Si se hacen obras para cambiar la red eléctrica de una vivienda, por ejemplo, o su sistema de calefacción, o sus ascensores, es evidente que se requiere licencia de obras pues esas instalaciones son propias de los edificios de viviendas. Sin embargo, el mero hecho de colocar o sustituir máquinas o utillaje industrial necesarios en una granja por otras más modernas, sin que se requiera ningún tipo de obra, es evidente que no exige la licencia urbanística, pues esa actuación carece de contenido urbanístico.

      

     CUARTO.-  Partiendo de las anteriores consideraciones, vamos a examinar las instalaciones y maquinaria que, a juicio del recurrente, deben quedar fuera de la base imponible del Impuesto de Construcciones, Obras e Instalaciones.

    Se trata del Subcapitulo 01.09 “Maquinaria e instalaciones ganaderas”, con las siguientes partidas: 01- Instalación de ventilación en la nave avícola, compuesta por ordenador de control, programa y avisador telefónico, 14 turbinas, 4 motores para accionamiento de 38 ventanas-trampillas, etc., por importe de 4.480 €; 02- Instalación de calefacción de nave avícola, formada por depósito de gasoil y caldera emisora, regulador de control, 3 turbinas, etc., por importe de 3.245 €; 03- Instalación de comederos, por importe de 5.790 €; 04-Instalación de bebederos, por importe de 3.975 €; 05- Instalación de luz, consistente en la  instalación de 75 lámparas de bajo consumo, con regulador de intensidad, por importe de 1.175 €; y 06- Instalación de refrigeración, mediante sistema de humidificación a base de bomba de alta presión, doble tubería de acero inoxidable, por importe de 3.500 €.

    Respecto a la instalación de los comederos y bebederos, así como de las lámparas, se desprende que se trata de instalaciones ganaderas ajenas por completo al urbanismo. El valor de las partidas citadas ascienden a 10.940 euros, que ciertamente, como postula el recurrente, es un importe que no debe considerarse para su inclusión en la base imponible del Impuesto de Construcciones, Obras e Instalaciones al corresponder a maquinaria o instalaciones puramente ganaderas, necesarias en el proceso productivo pero ajenas al urbanismo, salvo en lo que se refiere a la obra civil que se haya podido ejecutar para su puesta en funcionamiento. Por ello, el recurso de alzada debe estimarse respecto esta pretensión y anularse la liquidación para que se reste de la base imponible dicho importe, al corresponder al valor de "lo instalado" y no al de la instalación.

    Por lo que se refiere a las instalaciones de ventilación, calefacción y refrigeración, la descripción que se hace en el proyecto sobre las mismas parece indicar que nos encontramos ante instalaciones generales de la nave en cuestión, por mucho que sean específicas para una granja avícola y que no se requiera para granjas de otro tipo de ganado. Éstas partidas, considera este Tribunal, deberían haberse incluido en el subcapítulo “01.08 Instalaciones”, como instalaciones que proveen de servicios esenciales a la nave para su utilización, y no en el de “maquinaria e instalaciones ganaderas”, en el mismo sentido que en las viviendas se considera el sistema de calefacción (caldera, depósito, etc.) y aire acondicionado como base imponible del impuesto.   

     Para aclarar este último aspecto, sobre si son o no servicios o instalaciones esenciales  hubiera sido necesaria la práctica de algún tipo de práctica concluyente, que aportara a este Tribunal hechos y razonamientos técnicos para justificar la pretensión del recurrente, prueba que no ha sido traída a la presente alzada, correspondiendo a quién lo alega la carga de la misma.  Procede la estimación parcial del recurso de alzada.

    Por todo lo expuesto, el Tribunal 

    RESUELVE:  Estimar parcialmente el recurso de alzada más arriba referenciado interpuesto contra resolución de la Alcaldía del Ayuntamiento del Valle de Yerri, de 14 de enero de 2010, por la que se estima parcialmente el recurso de reposición interpuesto contra liquidación del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras, aprobada el 9 de diciembre de 2009, por la construcción de una granja de engorde de pollos; acto que anulamos declarando que debe sustraerse de la base imponible del Impuesto de Construcciones, Obras e Instalaciones el importe de 10.940 €, correspondiente a las partidas de instalación de comederos, instalación de bebederos e instalación de luz del subcapítulo 01.09 del proyecto.-  

    Así por esta nuestra resolución, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.- Carlos Arroyo.- María-Jesús Moreno.- Marta Campos.- Certifico.- María­-Carmen Lorente, Secretaria.-

Gobierno de Navarra

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